En el mundo de las carreras populares no todos vuelan, y después de los vencedores, llega el furgón de cola y el coche escoba.

Y es en ese lugar donde el running se ve de modo diferente.

Perseguimos a las gacelas a nuestro ritmo: el trote cochinero...


Mostrando entradas con la etiqueta Correr en Galicia. Mostrar todas las entradas
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El cerdito vuela: San Martiño 2016

Nos habíamos quedado en Porto, después de un subidón tremendo.

A la vuelta. y tras dudar y dudar, decidí apuntarme a una de las clásicas del calendario gallego de carreras: la 40ª edición de la Carreira Popular do San Martiño de Ourense, un 10K homologado que cada año concentra a miles de runners y cuyo recorrido entretenido y ambientazo hace que repitas.


Me apunté a falta de menos de dos horas para el cierre de inscripciones y gracias a que un amigo del Club Atletismo A Rúa me recogió el dorsal, viajé el mismo día a la Capital del Termalismo.

Según íbamos acercándonos a Ourense el panorama no podía ser más desalentador: lluvia a tope y una bajada peligrosa por Os Peares hizo presagiar una carrera en mojado, con lo peligroso que puede ser en un recorrido con adoquín en algunos tramos.

Tras saludar y tomar un café con mis amigos Guille y Victor, tocó calentar bajo la lluvia. Sólo recuerdo una jornada con la misma pinta: una Carreira Popular en Monforte, donde cayeron chuzos de punta toda la mañana. Se suspendió la fotokedada de Correr En Galicia, y me coloqué en el cajón correspondiente.

La salida, espectacular como siempre, un mar multicolor de corredores afrontaba las primeras rampas subiendo hacia la estación de tren, rodeada a izquierda y derecha, bajamos hasta el Puente Romano, donde animaba un grupo musical.

Tras cruzar el Miño, tocaba la subida de la Rúa do Progreso hasta llegar al mercado. Siempre fui rodeada de muchos corredores, y miraba muy de vez en cuando de reojo el Fore, sin prestarle demasiada atención.
Empezando la subida de Rúa do Progreso. Fotografía de RunPhotoGalicia

Rodeamos el mercado y escucho unas voces detrás de mi: era una cuádriga romana, tirada por unos corredores, que hacían que el cachondeo fuera en aumento cuando el recorrido era desfavoble. Había dejado de llover y nos fuimos adelantando mutuamente hasta dejar la Avenida de Portugal para enfilar la subida de la Calle Marcelo Macías hacia el Jardin del Possío.
Los miembros de la Cuádriga Romana, que hicieron las delicidas del pelotón y del público. Foto: Tito Picouto
En esa subida distingo una camiseta más que familiar: era Carlos Revuelta con su camiseta de las 100 maratones. Subimos juntos y giramos hacia la Avenida de Zamora para llegar al kilómetro 5, donde también tenemos animación musical. Miro el fore y veo que han pasado 32 minutos desde mi paso por el arco de salida. Subidón!!!

La segunda parte del recorrido es más favorable, Carlos me adelanta y se va hacia adelante. Tras llegar de vuelta al Possío, nos adentramos en el casco histórico. El suelo es más resbalalizo, y hay que ir con precaución. Me encontraba bien, con buenas sensaciones. y con ganas de seguir corriendo. De vuelta a centro, tras la zona peatonal, llegamos al Campus.

Era casi el kilómetro 8 y, a pesar de llevar ya tanto tiempo, veía que mi ritmo no había decrecido, sino que iba aumentando, a menos de 5'50 el kilómetro, ritmo que iría mejorando en lo que quedaría de carrera. Guau!!! Eso sí que es volar!!!

Crucé nuevamente el Miño y quedaba la temida cuesta del barrio de A Ponte, para luego rodear una plaza y llegar nuevamente al Puente Romano, para darlo todo hasta llegar a meta. Cuando paré el crono, no podía creerlo: 1h01'45"!!! Ocho minutos menos que el año pasado!!

Tras saludar nuevamente a Carlos Revuelta, que había entrado uno rato antes, pude tomar una buena ducha caliente en las instalaciones del Pabellón de Os Remedios.

En resumen, un carrerón, para mi humilde ritmo, pero que es una buena base para ir mejorando, ya que vamos entrenando a buen ritmo, con buenas sensaciones, que luego se traducen en otras carreras que os iré contando.

¡Nos vemos!

Cerditos on Tour: Coruña 10

Hace unos días comentaba sobre una de las pruebas del verano y me quedan otras dos, pero permitidme que haga un salto en el tiempo para contaros la última correría de los Cerditos Voladores: el ansiado regreso de Juanma a las carreras con la Cofradía, después de dos años.

Así que tras analizar las tres carreras que había en los alrededores en Ponferrada (León, A Rúa y Coruña), nos decantamos por esta última porque tenía un recorrido agradecido, con mucha gente e ideal para volver a correr 10K.

El sábado fuimos hasta Marineda City a recoger el dorsal. Allí pudimos ver parte de la excelente campaña de la carrera, con divertidísimos carteles. Recogimos el dorsal y una camiseta chulísima y que nos queda bien!! :)
Os lo digo yo, que durante 2 años me levanté a las 5h para ir a trabajar... :)
La tarde del sábado hicimos algo de turisteo cultural y cenamos con un querido amigo, también runner, que no pudo acompañarnos el domingo, aunque ya le hemos metido el gusanillo de ciertas pruebas de por aquí. Te esperamos!!!
Y amaneció el domingo, y nada más levantar la persiana, me encuentro con uno de los pasos kilométricos de la carrera. Bajamos a desayunar y nos damos un garbeo hasta el obelisco, estaba amaneciendo. Se enciende el "Modo carrera".

Al ponerme el traje de gala me doy cuenta que casi no tengo batería en el iPod, ni mi Fore enciende... Horror!! Plan B, un reloj cronómetro simplemente para llevar el tiempo de carrera.
Tras el calentamiento nos encontramos en la salida, a apenas 20 metros del Estadio de Riazor. Nos encontramos con los Correlegas de Correr En Galicia, en nuestra habitual foto-kedada previa a las carreras.

Foto-kedada de Correr en Galicia antes de la salida.
Nos metimos en los cajones y se da la salida!!! En subida, rodeando el Estadio de Riazor. La serpiente multicolor, eminentemente azul, por el color de la camiseta de la prueba. Pero el último tramo de kilómetro 1 es en bajada y enfilamos el Paseo de Ronda hacia el obelisco con un tramo en subida tendida y un falso llano hasta llegar al obelisco.
En el kilómetro 2, me doy cuenta que se me ha parado el crono al darle en el primer kilómetro. Sin referencias, le pregunto a Juanma cómo va y el tiempo que lleva: buenas noticias, son 4 minutos justos los que he perdido en reloj.
Al pasar por contrameta, nos toca la parte llana del recorrido, donde no voy cómoda porque llevo un punto, pero estoy más pendiente de mi compañero que de mis miserias. En ese momento, veo al vencedor afrontando su último kilómetro y medio. Vamos en el kilómetro 4.
Llegando al kilómetro 4, en el tramo más llano de la carrera. Foto O Duro.

Tras pasar por el Hotel María Pita, quedaba el peor tramo de la carrera, una subida hasta la Torre de Hércules. Sin prisa pero sin pausa, vamos afrontando el tramo de subida sin perder demasiado el ritmo. Pasado el kilómetro 5, veo que llevamos un buen ritmo, poco más de 32 minutos. ¡¡¡Bien!!!
Hacemos un giro de 180 grados y nos toca bajar todo lo que hemos subido, y aumentamos el ritmo.



 A punto de girar en el kilómetro 6, vamos por el buen camino!

El punto se ha ido, llevo bien las piernas, nada me duele y me veo con fuerzas. Voy pendiente de Juanma, cuya primera estrategia era correr lo que pudiera y afrontar el último tramo a cacos. Pero él va bien y me voy tranquila. Sigo de reojo las referencias en el reloj, y cuando alcanzamos el final de la bajada, ya en el km 8 veo que llevamos 51 minutos.
A él se le acaba el fuelle, le digo que no se rinda, me adelanto y le digo que me siga, que vamos bien. Subo el ritmo un poquito más y veo que me va siguiendo.
Kilómetro 9. Un último esfuerzo antes de llegar a meta.
Miro mi reloj. "¡¡Bajaremos de 1h05!!", le digo. y en un último esfuerzo, llegamos a meta con la última fuerza que queda. Tiempo neto final: 1h04'21", un tiempo discreto pero que es una excelente carta de presentación para la nueva temporada.
Saludando a Martín, de TrotADAS, en la entrada en meta. Gracias por la foto!
Tras recoger nuestro avituallamiento, una buena sesión de estiramientos, una ducha y volvemos a Riazor para ver las carreras infantiles y hacernos una foto en el fotocall.
Desde aquí agradecer la labor de todos los voluntarios, de la organización, de los fotógrafos que se pasan una mañana entera haciendo fotos y subiéndolas a internet, para que podamos a tener un recuerdo de cada carrera.
En resumen, una gran carrera, fija en el calendario, excelente para hacer buena marca, y que nos dan la mejor de las perspectivas para esta nueva temporada, en la que los cerditos vamos perdiendo tocino, gramo a gramo.

¡Hasta la próxima!

Cerditos on Tour: II Aquae Flaviae Running de Chaves (Portugal)

Después de más de dos meses alejada de los teclados (me vuelvo vaga en cuanto a escribir, aunque no al hacer deporte), he dedidido por fin asomarme a este balcón atlético para contar mis aventuras runneriles.

En las próximas entradas os contaré mis aventuras en estos meses de puro verano, porque hay que ver qué calor ha hecho en el noroeste peninsular. He llamado a esta serie: Cerditos on Tour, en el que contaré las tres carreras en las que participé este verano: Aquae Flaviae Running de Chaves, Milla Nocturna de A Rúa y la II Carreira Popular de "Trevinca-A Veiga". Y todo justo al adentrarnos en los entrenos de otoño.

Todo empezó en una búsqueda de algo que hacer en un finde, aprovechando que mis padres estaban en A Veiga. En la Web CorrerEnGalicia aparecía una carrera nocturna en Chaves, a apenas 15 kilómetros de Verín y a menos de 100 kms. de Meda. Una carrera noctura por una ciudad termal estupenda!!! Así que liamos a mis padres para pasar un día de compras en la ciudad, y luego nosotros nos quedaríamos por la noche a correr. Dicho y hecho!!

Cartel de la prueba
Existían dos modalidades: una carrera de 13 kilómetros y una andaina de 6 kilómetros recorriendo la ciudad. Valiente después de la Nocturna de Ponferrada me apunté a la carrera y Juan a la andaina. La organización entregaba con el dorsal un frontal para poder correr con seguridad.
Logística previa a la carrera, con frontal incluido!
Tras recoger los dorsales por la mañana, y despedirnos de mis padres que regresaban al pueblo, descansamos en el hotel, nos hidratamos bien, dado que la temperatura era altísima y las previsiones eran de 30 grados a la hora de la salida, a las 21h00 (hora local). Con más incertidumbres que certezas, sin conocer el recorrido, nos fuimos a la salida, al Hipermercado Leclerc de la localidad, apenas a 1 kilómetro del centro. El ambiente que alli se respiraba era estupendo, con  mezcla de españoles y portugueses, algunos conocidos de Esprintes o de Atletismo Rúa entre otros.
En la salida antes del calentamiento. Qué calor!
En la salida realizamos diversos ejercicios de calentamiento de mano de los monitores del gimnasio organizador. Y tras el lanzamiento de una traca, salida de corredores. La primera parte del recorrido, todavía con algo de luz natural, se hizo por el paseo fluvial. Tras pasar por contrameta, volvimos a cruzar el río y allí nos encontramos con los andarines, que nos hicieron el pasillo y animaron con ilusión.
Corriendo por el parque, a pie del río Tâmega. Foto Indieror
Al final del paseo del río, tocó volver a cruzar el río. Ahí aparecieron las escaleras y las cuestas, en un recorrido incómodo. A partir de ahí mi estrategia se tornó en tomármelo con calma y trotar suave o caminar rápido en cuestas y correr a un ritmo más vivo en los llanos y bajadas. El recorrido era entretenido, salvo la parte que rodeaba el estado del Chaves (club recién ascendido a la primera división portuguesa). Pasamos por el centro de la fortaleza de San Francisco, en cuyo interior está un hotel, y por encima de algunas murallas.
Juanma disfrutando de la andaina. Foto de la organización
Llegado al kilómetro 8 empecé a adelantar a andarines y casi en el kilómetro 9 me esperaba Juanma, casi en el punto en el que los andarines estarían prácticamente en meta y yo tenía que subir al castillo y adentrarme de nuevo en el casco histórico, magníficamente cuidado, por otra parte. Sólo quedaba callejear, cruzar el puente romano, reclamo turístico por excelencia de la ciudad, aclamada por los participantes de un evento fotográfico, y volver al río para cruzar la meta en un buen sprint final, puesto 211, con un tiempo "cochinero" de 1h34'45.

Contenta por sobrevivir al intenso calor, no rendirme y disfrutar de esta prueba. En meta pudimos disfrutar del famoso "Pastel de Chaves", un riquísimo hojaldre relleno de carne, aparte de fruta y avituallamiento líquido.

Una gran fiesta del atletismo y del deporte, al más puro estilo portugués, con alegría y optimismo, y para apuntar en el calendario del 2017, ya que está anunciada ya la edición del año que viene.

Y el viento no pudo con el Cerdito Volador… Vig-Bay 2016

Habíamos dejado al Cerdito Volador en pleno ataque de canguelo a falta de tres días para la carrera objetivo de primavera.
Y el sábado por la mañana nos fuimos hasta Vigo, con las previsiones climatológicas nada halagüeñas para el domingo, lluvia y viento de cara, pero la ciudad olívica nos recibió con un sol espléndido, con unas pocas nubes y algo de viento, aún en ese momento pensaba que tal vez el tiempo nos respetaría.

Al llegar al Verbum, me encontré con mis compañeros de RunningParaTodos.com, que aparte de recoger su dorsal, entregaban folletos de información de las 21lunas y media, Media Maratón de Ponferrada.

Una riquísima cenita temprano en una pequeña pizzería cerca de Coia, donde nos alojábamos, y pronto para la cama.

El domingo sonó el despertador a eso de las 7h15 de la mañana. Al levantar la persiana, el panorama no pudo ser más desolador: lluvia a dolor y viento que daba miedo. ¿Cómo podría yo plantearme siquiera correr 21 kilómetros con éxito con semejante tiempo? En ese momento lanzo una duda en el whatsapp del club: ¿malla corta o larga? ¿camiseta de manga larga o manguitos? Una lluvia intensa podría dejarme las piernas heladas todo el camino… y el viento podría ser peor.

Tras un minuto en la calle… ¡¡¡¡¡el diluvio!!!!! Todos resguardándonos como podíamos, debajo de dónde fuera para no mojarnos. En ese momento me asalta la duda… ¿me pongo en la salida? No lo tenía nada claro, pero tras parar la lluvia, decido echarle ovarios y meterme en el cajón.
Resguardada bajo el diluvio. ¡Cómo llueve!
Suena el himno gallego (se me pone la carne de gallina), y tras finalizar… cesa la lluvia. ¡¡Milagro!! Sale la carrera, miro a mi compañero de Cofradía, con pena y preocupación, porque me asaltaron las dudas. ¿Podré ir sola durante 21 kilómetros? Ánimos de último momento y me lanzo a correr.

La serpiente multicolor va avanzando por la Avenida de Samil y me lleno de ambientazo total. ¡Incluso aparecía el sol! Vamos acabando el tramo cómodo y empezamos los cuatro kilómetros más duros orográficamente hablando: la subida a Canido y la larga cuesta de Mide. Poco a poco va estirándose el grupo de cola y llega el avituallamiento del kilómetro 5. Cojo mi botella, la abro y bebo a sorbos tranquilamente, incluso caminando unos 100 metros.  Llegado el kilómetro 6, empieza la bajada hacia Praia América en un recorrido cómodo y un ritmo tranquilo.

Paso por Saiáns, y en la rotonda distingo la casa de mi amigo Fernando, que vive en Madrid. En ese momento anoto en mi particular cuaderno de bitácora de esta carrera que les mandaría un saludo a él y a mi gran amiga Emilia. Ahí va!!

El viento es molesto, de cara toda la carrera, y se hace más patente a medida que perdemos el resguardo de las casas. En el kilómetro 10 abro un gel y me lo tomo, me quito el chubasquero y bajo ya al núcleo urbano de Nigrán. En ese momento llevo 1h11 de carrera y me encuentro bien, con ganas de correr, en un grupeto de 3 o 4 corredores que nos vamos adelantando sucesivamente.
En el kilómetro 11, volando en uno de los mejores tramos de la carrera (Foto Tito Limio9

Ya en Praia América, nos encontramos con el viento en su esplendor. Rodeamos el pabellón y enfilamos hacia Monte Lourido. Ahí ya hace complicado el correr, sobre todo hasta llegar al kilómetro 15, camino otros 100 metros para coger fuerzas, ya que no avanzo. En el avituallamiento, recojo una botella de agua, no la abro y me adentro en Monte Lourido. Miro por segunda vez el fore en toda la carrera: 1h49, mejor tiempo que en Oporto, satisfacción porque no vamos mal de piernas y de fuelle.

Finaliza la subida y ya llegando al 16, abro el segundo gel y bebo agua a sorbos. En ese momento me adelantan dos chicos y una chica, que me animan a seguirles. Acabo de beber y me lanzo en la última bajada antes de llegar a Ramallosa. Suenan gaitas que me emocionan y me encuentro en el punto en el que Mazoman me noqueó hace 3 años: subida antes del puente.

Allí me anima el público y yo, con el subidón de las gaitas, sé que Mazomán no me va a pillar. Subo con brío y cruzo el puente de Ramallosa, kilómetro 17. Comienza a llover con ganas, aunque ya cuando llevas más de dos horas corriendo ya te da igual.

Pasada la rotonda de entrada a Baiona, alcanzo a ver a mi compañero de Cofradía, nervioso porque no acababa de llegar. Me paro, le saludo, me recoge el chubasquero y me dice que me acompañará hasta meta, a mi lado, en la acera, para que los últimos kilómetros no se hagan duros.
Km.19, en las calles de Baiona. Mazomán quedaba muy atrás (Foto: FAZ Atletismo)

En las calles de Baiona, a falta de un kilómetro, no dejo de sentir los aplausos del público y que los corredores que volvían de meta. Las piernas están más cansadas, la cadera izquierda y la rodilla derecha me duelen, pero no dejo de adelantar a algunos corredores hasta la misma recta de meta.
Entrando en meta, recordando a todos los que me acompañaron en estos 21097m (Foto: Pili -RunningParaTodos.com)

Veo 2h35 de tiempo oficial y aprieto el paso para entrar en meta: 2h36h06 de tiempo oficial, 2h33:46 de tiempo neto, tres minutos más que hace tres años, pero con la satisfacción que haber corrido casi toda la carrera salvo unos 300m, sola, sin rendirme y centrada en pasarlo bien, a pesar del viento reinante.
Medalla a lo Rafa Nadal. Qué bien sientan estas victorias contra una misma!

Tras una rica ducha, animada comida con los compañeros de RunningParaTodos.com y a disfrutar de la tarde en Vigo, antes de regresar a Ponferrada el lunes.
Sólo me queda agradecer la labor de voluntarios, del público animoso y de los fotógrafos, que salieron a pesar del día desapacible, y a título particular: a los compañeros runners de mi club y a los amigos por los ánimos en los momentos más inseguros, a Jairo de FisioVital por tener las piernas a punto, a Alex Martínez (nuestro gran entrenador) por conocerme mejor que yo misma por sus entrenos y sus desvelos, a Juan y a mi familia, porque han sido pacientes a la hora de aguantarme en este largo tiempo desaparecida (con tantos entrenos y sin apenas tiempo), y a aquellos que, estéis donde estéis, en las nubes, no dejáis de mirar por este cerdito que el domingo sí voló.

Todos habéis sido el motor para seguir zapatilleando a lo largo de tantos kilómetros.Gracias a tod@s! :)


Agosto de carreras: II Milla Nocturna A Rúa 2015

Por fin de vuelta de unos días de asueto en Meda, sin Internet, seguimos con el agosto de carreras.


Una semana después de la Marcha Nocturna, y con un par de entrenamientos en las piernas (uno de ellos con cambios de ritmo de 1 minuto), nos dirigimos un viernes por la tarde hasta A Rúa, a 65 kilómetros de Ponferrada, para participar en la segunda edición de la Milla Urbana Nocturna de esa localidad ourensana.



Dos años sin correr una milla, una prueba superrápida, para poder cogerle gustillo a eso de ponerse un dorsal, porque llevaba demasiado tiempo sin apuntarme a una carrera, y eso no puede ser! Nos dedicamos a saludar al personal de la zona, recoger el dorsal y la camiseta conmemorativa y nos dirigimos al coche para prepararme.


Juanma sigue con rehabilitación del accidente, al se ha unido una lumbalgia que le está dando guerra. Además odia correr las millas, por ser una prueba demasiado rápida para un cerdito volador. Pero quién dijo miedo??


Hace frío en A Rúa, estamos al borde del pantano de San Martiño, con unas vistas más propias de un paseo marítimo del norte. Tengo frío, caliento con calma, porque cuanto más corta es una prueba, más tengo que calentar, ya que se sale más rápido. Van saliendo las pruebas menores y las de hombres.
Quién dijo que en el interior de Galicia no hay paseos marítimos?? O Aguillón (A Rúa)
Ya es nuestro turno. Son las 22h15 de la noche y saldremos todas juntas: seniors y todas las veteranas. Nos reímos y charlamos antes de la salida. Y zas!! Salida!! Son tres vueltas a un circuito de poco más de 500m. Trato de llevar un ritmo bueno, aunque veo que con el tiempo me voy deshinchando. El viento es incómodo, sobre todo en ciertos tramos en los que sopla de cara. Pero no me preocupa. Me divierto y disfruto del ambiente.
Una sonrisa antes de salir. Quién dijo miedo?
Al primer paso de meta, me sorprendo. El speaker y organizador de la carrera (conocido forero de Correr en Galicia), dice mi nombre y mi localidad de procedencia. Cómo?? Le saludo dándole las gracias por acordarse. Un poco más adelante, alguien anima “Vamos Running para Todos!!!”. Un corredor de Toreno, que conoce a dos integrantes de nuestro equipo, había reconocido la equipación. Así da gusto!!


Último paso por meta antes de la última vuelta. Echo el resto, trato de pillar a la que me precede, pero no logro alcanzarla. Cruzo la meta en 8'23”, siendo sexta de mi categoría. No es un gran tiempo, pero pienso que puedo mejorar de aquí a la Milla de O Barco, a mediados de septiembre. He vencido al “miedo escénico” del dorsal, que es de lo que se trataba.
Enfilando la recta de meta. Ya estaba acabada!! (Foto: Organización)
Tras nuestra carrera, salieron veteranos B en adelante. Menudo carrerón!!! El vencedor volaba literalmente, y nuestro gran Paco Bao se imponía en un apretadísimo sprint a su competidor por la categoría Veteranos de más de 65 años. Bien por él!!!


Tras la entrega de premios, paramos en O Barco para cenar y volvimos a Ponferrada, ya que el sábado tocaba currar.


En resumen, una prueba con mucha participación para un viernes de verano, con mucho ambiente a pesar de estar alejada del centro de la localidad, y con vistas a un paseo estupendo. Qué más se puede pedir?


Aún nos queda una crónica de carrera de agosto, pero eso será... próximamente! :)


Ferreirúa se despide...

Pues sí, llevo tres semanas lejos de este blog, y con muchas cosas en la mente. Después del chasco de renunciar a participar en la Vig-Bay, tal y como comenté en la entrada anterior, pues me he centrado en entrenar con más o menos fortuna. Tratando de ir a los entrenos presenciales y a las tiradas del domingo, bien con paseos por el Monte Pajariel o por el propio parque al lado de casa.


Esta semana ha sido aciaga totalmente, una faringitis me ha tenido KO desde el lunes, tres días en cama, me ha permitido pensar en mis cosas y por fin hoy domingo sentarme delante del portátil.


Hoy no vengo a hablar de mi libro, de mis andanzas runneriles, sino que este post viene en plan reflexión al hilo de una triste noticia surgida en el panorama runner de Galicia, y también de regiones limítrofes, ya que no éramos pocos los que participábamos en esa carrera: la desaparición (esperemos que momentánea) de la Carreira Popular da Ferreirúa y su Media Maratón, que había celebrado con mucha alegría su edición número XXV en mayo de 2014.



La noticia saltó en la Web runner de referencia en Galicia CorrerEnGalicia, en la que la organización de la carrera informaba de la no celebración de la carrera, gracias a la actitud de la Federación Galega de Atletismo, que había tenido a bien hacer coincidir por segundo año consecutivo el Campeonato Gallego de Media Maratón con la prueba de Ferrerúa, incluso después de que ésta tuviera por costumbre que la prueba se celebrara siempre el segundo domingo de mayo (durante 25 ediciones).
 
Las reacciones no se hicieron esperar. La sucesión de post en ese hilo hizo que la indignación se apoderara de todos los foreros que habían participado en más o menos ediciones. Incluso la prensa regional se hizo eco de la suspensión de la carrera.


Qué extraño interés puede haber en que una prueba de reconocida solera, en la que se homenajeaba un atleta gallego todos los años (Fabián Roncero, Julia Vaquero, Carlos Adán, Pedro Nimo, entre otros fueron los homenajeados) y que era el punto de encuentro de muchos corredores de Galicia, en una remota aldea de Lugo, fuera boicoteada por la federación una y otra vez?


Parece que en este mundo, una carrera no es válida si no tiene 4000 corredores en la línea de salida. Y yo vengo a reivindicar las carreras “enxebres”, organizadas con sumo cariño, simplemente por el hecho de amar este deporte, que antes era atletismo popular y que ahora se ha convertido en el running.


Todos los años se lanza un ranking de carreras populares de Galicia, votada por los miembros del foro CorrerEnGalicia, en base a distintos criterios, y siempre aparecen carreras en pueblos alejados de las grandes ciudades: Sin-Son (Portosín-Porto do Son), Palas-Melide, As Catedráis (Lugo), Nigrán Praia, Celanova, Ferreirúa, Eurocidade (Tui-Valença) donde estas pruebas son especialmente valoradas por su autenticidad y ambiente únicos.


Sin ir más lejos, en El Bierzo, existen referentes en cuanto a carreras únicas, con solera y trato únicos hacia los corredores: Dragomán (en Villafranca) es el perfecto ejemplo de cómo una carrera hecha desde el cariño hace que cientos de participantes de toda España se acerquen a una esquina de Castilla y León.


Está muy bien ir a carreras multitudinarias, en ciertas pruebas, como fue mi primera media maratón preferí ir a Vigo para participar en la Vig-Bay, que quedarme en León, donde el número de participantes era menor y porque iba a quedarme sola muchos más kilómetros.


Pero no nos olvidemos en ningún momento que lo que hace importante este deporte es la gente que organiza las pruebas con sumo cariño, muchas veces gastando su propio dinero, para que se dé a conocer su pueblo o ciudad. Pruebas organizadas por y para los corredores, que muchas veces no buscan más que un paisaje único, una afición entregada y una buena organización.


Ferreirúa, esperemos que esto sea un hasta luego, porque esta Cofradía sigue teniendo una cuenta pendiente con tus cuestas.

Ferreirúa 2011

 Ferreirúa 2012



Ferreirúa 2013


Ferreirúa 2014





Cerditos on tour: San Martiño 2014

La Cofradía se pone en marcha de nuevo.

Nunca nos hemos parado, tal vez porque en los últimos meses estuvimos inmersos en la preparación de la carrera más importante de nuestra vida. Seis meses de intenso trabajo, de desvelos, de quitarle horas al escaso tiempo libre que tenemos para preparar una prueba que recién empieza y que esperemos que recorra muchos kilómetros. En octubre "oficializamos" esta Cofradía, y todo aquél que se haya embarcado en la organización de una boda, sabe de qué estoy hablando. De ahí nuestro prolongado silencio.

Como este blog va de running y no pretendo que esto se convierta en un "Cofradía de Luxe", volvemos a la normalidad y tratamos de regresar a entrenos y carreras con más regularidad.

Tenemos un resumen de las carreras pendientes de octubre y noviembre, pero hoy me voy a centrar en un clásico de las carreras populares gallegas: la XXXVIII Carreira Popular do San Martiño en Ourense. Una de las carreras con más inscripciones de toda la comunidad: unas 10000, incluyendo la categorías inferiores, y con más de 4300 participantes llegados a meta en la carrera absoluta (de 5200 inscritos).

Con pocos entrenos, hay que reconocerlo, decidimos participar por tercer año consecutivo en esta prueba y el ambiente es increíble. Este año se pusieron en marcha varias novedades: por fin cajones en la salida y tres liebres para marcar los ritmos. El recorrido era más que conocido, con los 5 primeros kilómetros duros y la segunda parte de la carrera tiene algunos repechos más, discurre por el casco histórico y con un regalo en el último kilómetro.

Contrariamente a lo que solemos hacer, fuimos con mucho tiempo a la salida, trotando desde donde dormíamos hasta el Pabellón dos Remedios. Todo estaba dispuesto para que empezara la fiesta. El día se muestra desapacible, y empieza a orballar. La lluvia nos acompañaría toda la mañana, haciendo que la temperatura fuera agradable y que fueran las condiciones ideales para correr.

Foto antes de que llegara todo el mundo. (Foto: La Voz de Galicia)
Calentando rodeados de las liebres y otros corredores (Foto: Tito Picouto)

No podía falta la FotoKedada con los amigos de Correr en Galicia (Foto: Jesús Bernal)

Eran las 11h, la marea humana se pone en marcha por el Puente del Milenio. Subimos hacia la estación en pelotón, despacito porque el desnivel así lo requería, y además por la gran cantidad de corredores que había, que buscaban posiciones. Una vez salvado ese primer escollo, tocó bajar hacia el Puente Romano, también en pelotón, porque la estrechez del puente obligaba a adaptar la marcha.

Pasando por el Puente Romano, en pelotón multicolor
La primera parte de la carrera fue complicada, ya que el recorrido va en subida tendida, con pocos tramos en llano o bajada. La cuesta de la subida al Jardín del Possío, previo al kilómetro 5,  hizo que las fuerzas se resintieran, pero alli pudimos coger un botellín de agua (sorprendió la poca cantidad de voluntarios en ese avituallamiento, insuficiente para el paso del grueso del pelotón).

Bebimos con calma y, tras volver a pasar por el Possío, nos adentramos en el casco histórico. Allí estaban nuestros amigos animando. Así parece que queda menos!!!
Una Plaza Mayor inclinada?? Pues sí, en Ourense, y pasamos por allí!

Tras pasar la Plaza Mayor y el Paseo, sólo quedaba el tramo recto del Campus y la bajada hacia el puente nuevo. Una vez finalizado el puente, me esperaba mi bestia negra de todos los años, la cuesta de subida a la Alameda del Puente. Nunca había sido capaz de subirla corriendo, pero sabiendo que íbamos tranquilos, y que allí nos esperaría el gran Tito Picouto, no podía rendirme un año más!!
Qué mejor manera de acabar una carrera que sonreír ante nuestro fotógrafo favorito. Gracias Tito!
Y allí estaba!! Así que sacamos la mejor de las sonrisas y enfilamos el último kilómetro. Prueba superada, cuesta superada!!! Sólo quedaba bajar hacia el Puente Romano de nuevo y salvar el último puente hacia la meta.
Foto con José Luis en la llegada.
Recogimos un Powerade, estiramos con calma, saludamos a nuestro amigo José Luis de A Rúa y hasta nos dio tiempo para responder algunas preguntas de TeleMiño.

Carrera número 55 acabada, con la mejor de las sonrisas. El tiempo? Lo de menos, sólo queríamos pasarlo bien. Sólo un detalle: unos 1000 participantes tardaron más de una hora, y unos 80 acabaron en más de 1h10 en tiempo neto. El cierre de control quedó fijado en 1h tras la llegada del primer corredor (es decir, en 1h30).

En la provincia de León, los cierres de control se fijan en 1h15, lo que resta participación sobre todo de principiantes, pero con 1h30, la participación es superior, sobre todo de mujeres.

En resumen, una carrera que mejora con los años, aunque debería revisar el avituallamiento del kilómetro 5 y la definición de cajones, con mucho público en las calles (pero poco animoso), y que seguirá siendo un fijo en nuestro calendario.

Cerditos on Tour... XXV Carreira Popular da Ferreirúa

Después de los 10K de A Coruña, hemos vuelto a pillar la senda de las carreras, preparando el cuerpo para la travesía de los Montes Aquilianos del próximo 7 de junio.

En el mes de mayo se desarrolla un clásico en el running gallego, la Carreira Popular y Media Maratón de Ferreirúa, que celebra su XXV aniversario. Era la cuarta edición en la que participábamos, y es una carrera exigente, sobre todo cuando no llevas demasiados kilómetros en las piernas, en las que el primer kilómetro es de constante subida, y te pilla casi fría, y los tres últimos kilómetros también, para rematarte.


Y con esas premisas, pues allá que nos fuimos, para celebrar con ellos su XXV aniversario, en la que se homenajeaba al gran Andrés Díaz (uno de los grandes del atletismo español de todos los tiempos) que estuvo en la ceremonia de entrega de trofeos. Como siempre, todo el pueblo de Ferreirúa se vuelca con la carrera (a través de su Asociación Deportiva), y también el ayuntamiento de A Pobra do Brollón. Además la gran cantidad de niños que participan hace que mucha gente se acerque a esta aldea lucense.

Y todo ello a pesar del reiterativo boicot de la Federación Galega de Atletismo, que tuvo a bien poner el mismo día en Vigo el Campeonato Galego de Media Maratón, a pesar de que esta humilde carrera ya tuviera fecha fija asignada desde hace años y fuera oficial en el calendario regional desde el pasado otoño. Dicho esto, las buenas carreras no entienden de sectarismo y triunfan por sí mismas.


La llegada a la aldea está señalizada desde la cabecera del municipio, parking-leira señalizado, todo organizado para albergar al personal. Entrega de dorsales fluida, lo mismo que la preciosa camiseta conmemorativa, y la posiblidad de comprar un libro que narra la historia de una de las carreras decanas del pedestrismo gallego.

Recogimos nuestros dorsales, saludamos a nuestros amigos del Trotadas valdeorrés, tomamos un café calentito y fuimos a prepararnos. Tuvimos la suerte de dejar el coche en la sombra, con lo cual cuando volvimos después de la carrera, el coche no era un horno.

A las 10h50 habíamos quedado con nuestros amigos correlegas de Correr En Galicia, para hacernos la foto de rigor. Seguimos calentando y noté que las piernas iban poco frescas. Todos los años cometo el mismo error, no caliento lo suficiente y luego el primer kilómetro me da la risa, porque era todo de subida.
FotoKedada con los amigos de Correr en Galicia (Foto Jesús Bernal)
A las 11h05 se dio el pistoletazo de salida a la carrera corta mientras el resto de los corredores seguían calentando. El día era soleado, y me parecía a mí que caluroso, como así fue. Ya sabéis que calor y cerdito no son compatibles. El primer kilómetro de subida, dura, que no subo cómoda. Veo que voy demasiado rápido.
Subiendo en el km.1, saludando a Raquel que estuvo pendiente de los Trotadas y los Cerditos Voladores.

El segundo kilómetro es de falso llano que tira hacia abajo hacia el final del mismo. Hace sombra, que se agradece y mucho. Nos incorporamos a una carretera en una bajada que puede ser agradecida, pero noto una sensación muy extraña. Nunca me había pasado en una carrera: se me duerme el pie izquierdo. Cómo puede ser??

Llegamos al km.3, en el pueblo de Pacios de Veiga, abandonamos la carretera y tomamos una pista asfaltada. Se para una chica y va caminando. Me hubiera encantado quedarme con ella, pero sigo, mejor o peor, sin encontrar ritmo posible. Estoy deseando acabar aunque sé que me queda lo peor. Mi compañero de kilómetros va más fuerte que yo y me marca ritmo, que a duras penas puedo seguir.

En el kilómetro 4.5 llega el avituallamiento. Cojo la botella y tras unos metros, voy caminando. De ahí hasta el final de la carrera caminaré las subidas y trotaré los llanos. Me lo tomo con filosofía: si no puedo correr, por lo menos he de caminar rápido para Aquilianos. Al fin y al cabo esto es un entreno con dorsal.

Kilómetro 6, Santalla, empieza lo más peliagudo. Nos adelantan los primeros y mi compañero se escapa. No pasa nada. Tengo delante de mí a una chica con camiseta verde de la Carrera de San Martiño. No va demasiado bien. Camina y corre como yo. Cuando estamos coronando el alto, prácticamente en el km.7, veo que se para y se agacha. Me paro inmediatamente y algunos corredores de la media nos recomiendan ir hacia la sombra. No se encuentra nada bien y vomita. Le doy mi botella de agua y la acompaño hasta que ella me dice que tire, y alguno de la media también se para a darle agua.

En el kilómetro 8 hay un segundo avituallamiento, y les informo que hay una chica mareada, a 200m, ya estaban avisados y mandaban alguien para allá. El último kilómetro lo hago caminando y corriendo, pensando en aquella chica. A todos nos puede dar un mal día.

Entro en meta en 1h09'51 (puesto 200 de 202), muy lejos de mis mejores tiempos, pero Ferreirúa es así, implacable, como vayas escasa de entrenos, te funde. El tiempo es lo de menos. Me quedo con el compañerismo que te da este deporte, en el que ayudas al que está fastidiado. Recojo mi avituallamiento, me siento en un banco y veo que la chica entra en meta. Le pregunto y me dice que se encuentra mejor. Me alegro por ella.
Último arreón antes de entrar en meta. Gracias Raquel por esta estupenda foto :)

Estiramos bien y vemos a los corredores de la media llegar al paso intermedio. Animamos a Jesús Bernal y a Carlos Revuelta, que están rematando la primera vuelta. Nos cambiamos y volvemos a meta para animar a los que van llegando. Qué grande Carlos, cerrando el pelotón, recorremos unos metros trotando con él y le dejamos que finalice la carrera. Nos quitamos el sombrero ante este hombre!!!

Érase un hombre que tiene más maratones que medias. Carlos, gracias por tu ejemplo (Foto: Raquel)



Para finalizar la jornada, pinchos de empanada y queso acompañados de vino de la tierra, mientras que se preparaba la entrega de trofeos. 

Foto con Jesús Bernal (centro), los amigos Trotadas y Manuel (ADAS Valdeorras) durante el aperitivo

En resumen, carrera número 50 de mi historial particular sufrida, dura, y desastrosa, pero llegamos a meta y disfrutamos de las gentes de Ferreirúa y de los amigos, qué más se puede pedir?

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