En el mundo de las carreras populares no todos vuelan, y después de los vencedores, llega el furgón de cola y el coche escoba.

Y es en ese lugar donde el running se ve de modo diferente.

Perseguimos a las gacelas a nuestro ritmo: el trote cochinero...


5000 pasos contra el Cáncer

Después de quince días, tenía pendiente la crónica de una de las carreras más emotivas a las que pude asistir en los últimos años: la I Carrera 5000 pasos contra el Cáncer, en Ponferrada.

Durante la semana previa, recibimos la triste noticia del fallecimiento de Rosa, la mujer de Miguel Martínez Basurko, el alma máter de Dragomán. Una mujer que se aferró a la vida y luchó con todas sus fuerzas contra esta cruel enfermedad, que no atiende a edad, a estratos sociales o a estados de forma y que se lleva por delante a mucha gente.

La Comarca y todo el mundo del deporte se volcó con la familia y quiso estar presente en la carrera, homenajeando a esta gran mujer y a todas las personas que han luchado y que siguen luchando para seguir viviendo.
 
La causa bien valía la participación, ya que el dinero recaudado (finalmente más de 5800 euros) fueron íntegramente destinados a la AECC, sobre todo hacia la investigación. Y allá que nos fuimos los cerditos voladores a participar junto con nuestros compañeros de club RunningParaTodos.com, los celestes estrenábamos equipación y fuimos muchos los que nos animamos.


Equipazo!!! Gracias a Roberto González por la primera de las fotos. La segunda es de Juanma.
Sin prisa pero sin pausa fueron cayendo los kilómetros en un recorrido que comparte el circuito de la Media Nocturna, vistoso, relativamente sencillo con dos cuestas contadas, y que va por todo el centro de la ciudad. ¿Por qué no podemos usar ese circuito para la San Silvestre?
El Míster volando... en una serie para él (Foto: Gutis Couceiro)

En un principio iba con Mar, Maribel y Fidel, compañeros del club, intentábamos ir todos juntos, pero las tibias me dan guerra y prefiero aminorar el ritmo e ir tranquilamente. En el kilómetro 3, tras la subida que nos lleva hacia Correos, las tibias no me dan tregua y paro a caminar unos metros. Trato de engancharme con mis compañeros TrotADAS, Paco y Jose, pero... las piernas dicen que no...
Celeste Power, se esperaron todos y entraron juntos. Nosotros lo intentamos... pero nos fallaron las piernas (Foto: Gutis Couceiro)
En medio del puente, estiro y me pongo a trotar, las piernas van mejor y enfilo el último kilómetro con alegría. Me encuentro al Míster, que va recogiendo a sus pupilos, me anima a darle caña a lo que queda, y me pregunta por mi compañero de kilómetros, que va más atrás.
A ritmo de marcheta, enfilo el último kilómetro. (Foto: Gutis Couceiro)

Me acuerdo de mi gente de Meda y de las chicas que estuvieron este verano y que nos dejaron este otoño (Vicenta y Rosa, amigas de mi hermana).

Tras saludar a los compañeros, me voy en busca del Compañero, que ya va en la avenida final. Le acompaño unos metros y le dejo que entre solo en meta, con la satisfacción de encontrarse bien y no haber parado nada. Bien por él!!

En resumen, carrera 71 por una buena causa, que tiene visos de continuidad, según informó la organización y en la que esperamos volver a participar en próximas ediciones.

Cuando correr se hace en equipo: Carrera por parejas OBarcoNamora

El atletismo, salvo las carreras de relevos que se realizan en pista, es un deporte individual, ya que luchamos contra nosotros mismos, nuestros límites y contra el crono. Somos nosotros solos contra el mundo y las adversidades que nos encontramos en carrera.

Ésa es la teoría y la práctica salvo en una carrera popular: la Carrera por Parejas OBarcoNamora, una carrera diferente y divertida, en la que la lucha se hace entre dos, y entra en juego el ir acompasados en ritmo y cadencia de brazos, ya que vamos "atados" por la muñeca.

Tras un mes de enero sin carreras, salvo el Cross de A Rúa, decidimos marcar en rojo el 21 de febrero para ir hasta O Barco, mientras que algunos compañeros luchaban contra el crono en la Maratón de Sevilla.

Era la vuelta a dorsalandia de Juanma si exceptuamos la San Silvestre Berciana de diciembre. Había "miedo escénico" por casa porque desde la Vegan Trail de Castro Caldelas no se había puesto en la salida de una carrera, y tras un verano desastroso de problemas de salud extradeportivos, apenas podía correr más de 40-45 minutos seguidos. Asi que OBarcoNamora era una buena piedra de toque para ver dónde vamos, y tratar de no desanimarnos.

Por mi parte, la semana de entrenos fue la habitual, pero él recibió una inesperada visita: Señor Resfriado vino para quedarse con todo su esplendor. Apenas podía respirar y se dedicó al 100% a currar y a no entrenar. El domingo había algo de tregua, pero no la suficiente como para mantener un ritmo de carrera "alegre".

Y allí nos fumos, con las ganas de ver a los amigos, pasarlo bien,  hacer sitio para la paella del domingo y hacer algo de ejercicio. Con las últimas lluvias, una parte del circuito estaba impracticable, ya que el implacable Río Sil había invadido O Salgueiral, así que tendríamos que dar dos vueltas al Paseo del Malecón, que tanto recorro con los TrotADAS.
 
Foto de familia antes de salir. Gracias a Sonia de Promecom por la foto
Nos pusimos en la cola del pelotón, y tratamos de luchar contra los mocos, contra el tiempo, contra el desánimo. Hoy era lo que tocaba, una carrera de dos, animar al otro cuando las fuerzas flaqueaban. Tantas y tantas veces Juanma me hizo de liebre en las carreras y me animó para que no me rindiera. La continuidad en los entrenos hicieron que esta vez fuera al revés. El tiempo? lo de menos. Acompañados por nuestro amigo Parra en la bicicleta, fueron bajando uno a uno los kilómetros, para entrar en meta.
Que nunca falte la sonrisa cuando se trate de correr.

La Cofradía del Trote Cochinero acabó los 5 kilómetros sin caminar, y aunque con un ritmo más cochinero que otras veces, con mejor tiempo que en la San Silvestre. Misión cumplida!!!

A continuación, carreras infantiles de todas las categorías (como ocurre habitualmente en Valdeorras), medallas para los niños, trofeos para los más rápidos y sorteos de regalos de O Barco Aberto Centro Comercial, patrocinador de la prueba.

En definitiva, una carrera más para los Cerditos Voladores, la número 70 en mi cuenta particular, pero con las ganas de seguir sumando.

¿La próxima? los 5000 pasos contra el Cáncer, un 5K a favor de la lucha contra el Cáncer, que organiza Basurko en Ponferrada el próximo 13 de marzo. Allí estaremos.

Cambiando hábitos de entrenamiento

Nos habíamos quedado en la historia del Dorsal 301 en el Cross de Reis de A Rúa.

Lejos de “deprimirnos”, hemos resurgido como el Ave Fénix y hemos tomado cartas en el asunto: nos lo vamos a tomar en serio. J

Tras repasar horarios de trabajo, carreras varias y diferentes opciones, hablarlo con Álex, nuestro entrenador, hemos decidido apuntarnos al gimnasio. ¡¡¡Sí!!! Como los que se animan a apuntarse en enero, como si de un propósito de primeros de año se tratase.

Yo siempre fui "animal de gimnasio". En mi época de Madrid, cuando el trabajo me lo permitía, iba al gimnasio de mi barrio, en la Ciudad de los Ángeles. Allí me familiaricé con las máquinas de pesas y con las rutinas. Ya en Santiago, me pasaba casi 2 horas diarias en el Fontes do Sar, con clases dirigidas y rutinas de pesas. Las instalaciones eran magníficas y era un gustazo ir hasta allí.


La suerte que tengo, y lo que hará que me obligue a ir, es que el gimnasio, Bierzo Fitness Center (patrocinador de nuestro Club), me queda a unos 200 metros escasos de mi trabajo y a medio camino de casa. ¡¡Así no hay excusas!!

El planning nos obligaría a hacer algo todos los días excepto el sábado: lunes y miércoles, entrenamiento con Alex, martes y jueves, circuito de fortalecimiento en gimnasio; viernes, clase de Spinning, y domingo, tirada larga.

El spinning sustituye al entreno de carrera del viernes, que me resulta más difícil de cumplir, ya que el viernes me da más pereza salir a correr de noche. De este modo quemas todo lo acumulado a lo largo de la semana con una buena sesión de bici.

De momento lo vamos cumpliendo casi a rajatabla, estamos viendo los primeros resultados aunque, he de reconocerlo, las agujetas de los primeros días eran impresionantes… parecía Robocop!!!

Las tiradas largas se están llevando a buen ritmo (el previsto para Media Maratón), teniendo sesiones progresivas que fueron desde los 60-65 minutos a realizar tiradas por kilómetros a ritmo, que suman 75 minutos. Lo mejor de todo es que, desde que hago circuitos de fuerza en el gimnasio, la recuperación el domingo es muy buena y empiezo la semana de entrenos el lunes con buenas perspectivas.

Como el mes de enero no tenía demasiadas carreras de interés para mí, me centré en coger ritmo de kilómetros de cara a las carreras de primavera.

Este fin de semana se avecina la divertidísima carrera “OBarcoNamora”, en la que participamos por parejas, atados por las muñecas. Será el próximo día 21. Iremos a pasarlo bien, ya que Juanma está empezando a entrenar con cierta regularidad, y ya puede correr ininterrumpidamente unos 5kms a un ritmo razonable.

¡Nos vemos en O Barco!

Historia del Dorsal 301: Cross de Reis de A Rúa

Dejábamos el blog en el recuento de las últimas carreras del año pasado.

Hoy regresamos con nuevas aventuras y desventuras de esta “Real” Cofradía. El pasado 10 de enero, con una lluvia del demonio, un tiempo de perros, decidí ir hasta A Rúa para participar en el Cross de Reyes, que se celebraba en los aledaños de O Aguillón. Además de ser prueba puntuable para el Circuito “Compartindo Valdeorras”, también era el Campeonato Provincial de Cross, en el que el ADAS Valdeorras dominó prácticamente en todas las categorías.

Iba con más dudas que certezas, ya que la semana había sido muy lluviosa, el recorrido iba a estar encharcado (como así fue finalmente), y el entreno del jueves me había dejado los cuádriceps muertos que, a pesar del descanso, no acababan de recuperarse.

Así que allí me presenté, y antes de recoger el dorsal, me di una vuelta por el circuito, más encharcado que embarrado, y con más agua que el propio embalse de San Martiño. Y fue, en ese momento, en el que empezó la historia del Dorsal 301.

El 301 me acompañaría en el calentamiento, en el registro en la cámara de llamadas (ya que era una prueba compartida: Campeonato Provincial de Cross y Cross Popular de Reyes) y en la carrera.
Estrenaba camiseta... pero no pudo ser.
En cuanto puse el pie en la zona de salida, no hubo agua, hubo pies encharcados hasta el tobillo y ropa llena de barro. Como ya me imaginaba el percal, corría con unas zapatillas Salomon de montaña, que me agarrarían más que las Brooks Glycerin de asfalto que uso habitualmente, ya que hace años que no me calzo unas zapatillas de clavos.

Todavía me acuerdo de aquellas JOMA amarillas horrorosas que usé hasta edad Junior, ¿dónde andarán?
Dónde estarán esas zapatillas?
A lo que iba…

Que me vi en el cajón, con todas las corredoras, y me dije… “Qué demonios estoy haciendo aquí?” y se oyó el disparo. En la primera zancada tenías cuidado de no meter el pie en un hoyo. En la segunda, ya me dio todo igual…

Me situé en cola del pelotón, detrás de una chica del Veteranos Ourense, sin ritmo, sin frescura en las piernas, iba pisando los charcos sin saber hasta dónde llegaba el agujero… Así que, al finalizar la primera vuelta, tras 1.5kms, pensé en que no era un buen día para correr y que hoy el dorsal vencería al Cerdito. Y me paré.

Lejos de ser una derrota, es un estímulo para seguir entrenando y dar el callo.


Volveremos…

Resumiendo el final del año (II)

Habíamos quedado en el fin de la Carreira Popular de Nadal de A Rúa, en el que me había divertido, había ido a buen ritmo y con muy buenas sensaciones.

Para finalizar el año me quedaban dos "saraos": la San Silvestre Berciana y la San Silvestrada de los TrotADAS.

San Silvestre Berciana

El pasado 27 de diciembre se celebró la San Silvestre Berciana, por las calles de Ponferrada. Se decidió un cambio de recorrido, por fin!!! agradecido para el corredor, que no tiene que dar dos vueltas, rápido y entretenido. Bravo por ello!!

Dado que había andarines y corredores, aparte de patinadores y niños, decidí apuntar por sorpresa a mi madre, una mujer superactiva de 77 años, y a la Cofradía al completo, por fin!!! Después de 6 meses,  nos apuntaríamos los dos a una carrera.
Amaneció un día con niebla, tan habitual en las últimas semanas de diciembre, si bien despejaría con posterioridad.

Más de 1200 participantes y no sé cuántas ediciones de la "época moderna" (para mí la San Silvestre tradicional era la que se celebraba la tarde del 31 de diciembre a las 16h, cuando yo corría hasta la edad Junior), pero se sigue saliendo tarde y la salida es caótica.

Tras el primer kilómetro, en el que me dediqué a adelantar y ser adelantada en medio del caos circulatorio, adopté un ritmo adecuado para los 5 kilómetros, en los que me encontré a gusto, más fuerte de lo habitual en los últimos meses, y cuál sería mi sorpresa cuando llegué a meta en 30 minutos!!! Llevaba dos años sin correr un 5k en ese tiempo, así que las sensaciones fueron maravillosas.

Si se me permite un par de sugerencias constructivas, le recomendaría a la organización un par de cosas:
- Dado que hay corredores, patinadores y andarines, haría salidas escalonadas (como hacen en Dragomán): los andarines primero, para que puedan disfrutar de la llegada de los corredores, y que puedan asistir en su integridad al sorteo final, porque todavía estaban llegando andarines cuando se inició el sorteo. Considero que es una falta de consideración hacia ellos.
- La idea del chocolate caliente fue maravillosa, pero, por favor, no la pongáis justo debajo del arco de meta, porque cuando llegué yo, me tuve que frenar en seco, con el tremendo tapón que había. Eso es también fruto del poco civismo de algunos, que han llegado antes y no se dan cuenta que todavía hay gente en carrera.

Quitando esas apreciaciones, la verdad es que me divertí mucho!!

San Silvestrada de TrotADAS

Para finalizar el año, y van 4 años ya, me fui hasta O Barco a correr las últimas zancadas del año con los amigos TrotADAS, para celebrar el cambio de año.

Afortunadamente la lluvia dio tregua, y pudimos compartir 5 kilómetros de risas y diversión a un ritmo tranquilo, entre la barca y Viloira, ida y vuelta. Por último compartimos una botella de sidra y unos polvorones para irnos para casa antes de finalizar el año.


Un broche de oro para finalizar el año de vuelta a las carreras, en las que nos hemos divertido, hemos sufrido y hemos conocido a gente.

Esperemos que el 2016 sea propicio para todos y que traiga salud para poder hacer lo que más nos gusta: correr.

Resumiendo el final de año... (I)

Llevo semanas sin escribir, no porque no tenga cosas que contar, sino por la falta de tiempo para centrarme y contarlo todo...

Habíamos dejado las crónicas de los Cerditos Voladores en Porto, con la Family Race y unas maravillosas sensaciones. Desde entonces y hasta el 31 de diciembre hemos entrenado, hemos "competido" y nos hemos divertido.

Haremos un recorrido por todas ellas, dejando las San Silvestres para la entrada siguiente.

San Martiño de Ourense

Una semana después de estar en Porto, me fui hasta Ourense a participar en una de las pruebas más multitudinarias de Galicia, la Carreira Popular de San Martiño. Era la cuarta vez que participaba y la primera que correría sola, ya que el compañero tenía que quedarse en Ponferrada.
Haciendo la ronda de calentamiento. Gentileza de Tito Picouto
La táctica era la misma que en Porto y me funcionó. Yendo de menos a más (el segundo 5K fue más rápido que el primero) acabé con alegría, sin parar a caminar en ningún momento y con la mejor de las sonrisas cuando me encontré a Tito, ya en el kilómetro 9.

Tiempo discreto, eso sí, pero muy animada.
Gracias Tito por esta foto en el kilómetro 9, la cuesta en la que me rendí hace 4 años.

Carreira Popular do Nadal. A Rúa



Ya inmersos en diciembre, en un dia absolutamente loco, con la comida todavía en la boca, me fui hasta A Rúa a participar en la IV Carreira Popular do Nadal. Después de dejar atrás un día frío y con niebla, me encontré allí 20 grados y sol. Y yo en mallas de invierno!!!

Eran 8 kilómetros prácticamente planos entre árboles y viñedos, en un recorrido muy agradable. Llevaba un mes de diciembre con entrenos llevados a buen ritmo y saliendo a caminar cuando no había entreno con Álex, y fui poco a poco, de menos a más, adelantando gente desde la mitad del recorrido hasta el final y con buena marca.

Porque iba con una previsión de correr en 53 ó 54 minutos, finalmente fueron poco más de 49 los minutos que invertí, dejándome una sensación magnífica, que se confirmaría en la San Silvestre Berciana.

Continuará...

Otro gran día: Family Race de la Maratona do Porto

Porto es probablemente la ciudad que más me ha marcado en mi vida, junto con Santiago, Madrid y París. Tuve la oportunidad de vivir en ella hace 15 años, cuando realizaba el proyecto fin de carrera. Una ciudad que no te deja indiferente, o la amas o la odias. Es nuestra segunda ciudad, a la que volvemos con alegría e ilusión, cambiando el castellano por el portugués, el chorizo por el bacalhau y la Estrella Galicia por la SuperBock.

La Maratona do Porto y todo el ambiente que se crea a su alrededor nos ofrecen un aliciente extra a la hora de correr en una ciudad que vive de cara al mar y por y para el deporte. La Family Race del 2015 sería la prueba objetivo de otoño. Llevaba 2 meses entrenando con tesón, tratando de no fallar en las sesiones, haciendo caso a Álex en todo momento. Haciendo las cuestas, saliendo a rodar, cumpliendo todo el plan en la medida de lo posible. Afortunadamente las piernas respondían y no me dieron ningún susto en las semanas previas.

Y allá que nos fuimos, el jueves por la tarde, en tren, como en aquel año1999. Tras hacer noche en Vigo, nos presentamos en la "Cidade Invicta", con un tiempo maravilloso, que se prolongaría todo el fin de semana. Dejamos las cosas en nuestro habitual "Cuartel General" y bajamos hacia el Palacio de Congresos de la Alfândega, lugar hagitual para recoger dorsales y ver la Expo Marathon. Acostumbrados a bajar el sábado, el ambiente del viernes era muy tranquilo, entrega fluida de dorsales, muchos voluntarios ayudando a la hora de moverte por la Feria, y hasta un fotomatón!!
Aquí estoy!! Recogiendo mi dorsal
El viernes lo dedicamos a patear, a disfrutar un poco de la tarde-noche de Porto y vivir la ciudad.

El sábado amaneció radiante. La idea era salir a trotar los 20 minutos de rigor, pero amanecí con dolor en ambos empeines y el gemelo derecho me molestaba, fruto de caminar más de 10 kms el día anterior con unas botas planas. Optamos por aprovechar el super día y acercarnos al Queimódromo, sede de la salida y llegada de la carrera del día siguiente, y pasear por los paseos entre los castillos do Queijo y Foz. El ambiente era increíble!!! Corredores trotando aquí y allá, bicis por doquier, surferos aprovechando la playa de Matosinhos... y hasta gente bañándose!!! Así que también aproveché para meter las patucas en el agua y relajarme.
Mis fieles compañeras, las Brooks Glycerin 12
La tarde del sábado opté por descansar, cenar pronto, ponerme hielo en las piernas y dejar todo listo para el día siguiente.
Y el despertador sonó a las 6h de la mañana. Era el gran día, estaba nerviosa. Había vivido el ambiente previo en el hotel, lleno de corredores. Lo tenía todo listo. Desayuno con calma, aunque teniendo muy clara la hora máxima de salida del hotel.

Nos encaminamos al metro de Casa da Música. Eran muchos los corredores que ya estaban allí esperando. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando llegó el metro y era corto!! Cómo podía ser que MetrodoPorto no hubiera previsto que debía poner trenes largos? Así que entramos como pudimos en el convoy y los 20 minutos de recorrido hasta Câmara de Matosinhos fueron a tope, con gente de muy diversas nacionalidades charlando animadamente. Se mascaban los nervios!!!
 
 Recorrido grabado a fuego y aprendido de memoria. Allá que voy!
Al llegar a la parada acordada, sólo quedaban 500m para la salida. Eran casi las 8h30. Apenas había calentado, pero el caminar rápido ya me animó las piernas. Me encontraba bien. Dejé la bolsa en el guardarropa y fijé un punto de encuentro para la meta. Este año era el primero que correría sola. Juanma no estaba preparado, tras parar 3 meses de entrenar, y llevar apenas 10 días corriendo. Y ése era mi principal miedo. El no tener un apoyo a mi lado durante la carrera obligaría a estar permanentemente concentrada para no rendirme.
Antes de entrar en el cajón de salida. Ambientazo!
El objetivo era claro: aproximarme a 1h45 lo máximo posible siguiento una única premisa: no rendirme y no caminar. Para ello tenía un ritmo marcado a fuego: 7 min/km. Un pobre ritmo para un cerdito volador, pero asumible si mantenía la concentración. Lo importante era disfrutar al máximo.
TrotADAS y Troteiros de Vigo, amigos a los que no pude saludar en la prueba.
Me fui al cajón y allí sola, pensando en mis cosas, traté de concentrarme, pensar en la estrategia y ahí casi me embarga la emoción, los nervios o yo qué sé!! Y se dio la salida, miles de corredores iban camino de su sueño, de 42K o de 15K. Tras pasar el arco de salida, frenazo en seco, la curva de 90 grados para salir a Circunvalação nos frenó a todos. Allí saludé a un par de chicas del León Corre, que participaban por primera vez. Nos deseamos suerte antes de perdernos en la marabunta de corredores.
La salida del Queimódromo. Impresionante hilera de corredores. Más de 15000 corrieron el domingo
Llegamos a Rotonda de la Anémona, centro "neurálgico" de la carrera, y enfilamos hacia el Castelo do Queijo en breve bajada. Allí, frente al Edificio Transparente, animaba con su alegre ritmo el grupo Projecto Bug, haciendo que la gente aplaudiera, gritara y se animara. Tras la rotonda del Castillo, tocaba subir aquella larga cuesta de dos kilómetros, otros años enfilada en la parte final del recorrido. Concentración y ritmo para pasar aquel escollo. Se ven los primeros caminantes.
El grupo Projecto Bug animando el cotarro. Bien por ellos!!
Tras dar un giro de 180 grados, volvemos hacia abajo y enfilamos hacia la derecha en un tramo de falso llano que picaba hacia arriba, antes de una buena cuesta justo en el kilómetro 5. Concentración!!! Recojo el avituallamiento líquido, bebo a sorbos sin parar y me echo agua en las piernas. El calor reinante era importante.

Tramo de bajada y subida nuevamente hasta llegar nuevamente a la Rotonda de la Anémona. Era casi el kilómetro 9. Tiro la botella de agua vacía, que me acompañó durante casi 4 kilómetros y allá al fondo saludo a Juanma. Estaba preoupado, porque había pasado más de una hora y no me había visto. "Qué tal vas? Voy muy bien, no te preocupes." Y me pierdo hacia Matosinhos.
Kilómetro 9. Animada y con ganas de seguir!
En ese momento, nos cruzaríamos constantemente con corredores de la Maratón, grupetos, grupos grandes alrededor de los globos, ánimos a uno y otro lado de la calle. Y llega el kilómetro 10. Miro mi reloj: 1h12. Voy por el buen camino.

La estrategia seguía siendo la misma durante toda la prueba: buscar pequeñas referencias, seguir el ritmo de aquellos que más o menos iban al mismo que yo, y cuando esa referencia era alcanzada, buscar otra más allá. Esa estrategia era la buena. En el avituallamiento del K10, situada casi en el kilómetro 11, cojo una botella de agua, me refresco y me mojo brazos y piernas y me la echo por encima. Cuando ya iba de vuelta desde el final del puerto de Leixões, ya llegando al kilómetro 12, los adoquines me van molestando la rodilla izquierda. En ese punto, los voluntarios cruzan la calle y nos ofrecen agua de nuevo para evitar la deshidratación. La cojo de buen grado y me refresco otro poco más.
Las animadoras precediendo a los primeros de la maratón, que ya bajaban hacia Ribeira.
Tras una curva a la izquierda, llego al kilometro 13. Me siento bien, animada, voy dejando atrás más caminantes, y me animo a seguir más allá. A lo lejos se vuelve a ver la playa de Matosinhos y se intuye la Anémona. Ya está hecho!!! La gente anima, te lleva en volandas. En el kilómetro 14 se separan nuestros pasos de los maratonianos y allí me espera Juanma para acompañarme trotando apenas 100 metros y me deja disfrutar del momento de gloria.
Kilómetro 14. Ya saliendo de Matosinhos. Ya quedaba apenas la rotonda y la subida final.
Ya sólo quedaba subir apenas 200m para entrar en el Queimódromo, por Circunvalação, acompañados por decenas de mensajes de ánimo a izquerda y derecha de la calle. En ese momento el cansancio no existía, sólo quedaba darlo todo en la recta final, cuando allá al fondo ya se vía el arco de meta.

Grito de alegría y darlo todo en esos metros para parar el crono en 1h52 tiempo oficial, tiempo neto 1h46'31. Objetivo cumplido, sin caminar, sin rendirme, sin sufrir y concentrada al máximo. Ése es el camino y ésa era mi gran victoria contra mis miedos.

Tras recoger la medalla, saludé a Guille Gargar, que entró en 7º lugar en la Family Race. Después recogí mi ropa y estiré con calma. Aproveché para ver el ambiente, hacerme unas fotos muy divertidas en el stand de Montepío y ver la llegada de la Maratón.

En definitiva, a pesar del tapón de la salida, del lío del metro, el recorrido me ha gustado. Pierde el encanto de salir de Boavista y el centro, pero los casi tres kilómetros de subida se llevan mejor al principio que al final.

Sólo queda agradecer a los voluntarios, a la organización, a la gente de los avituallamientos, a todo el staff de HF Tuela Porto (donde se desviven por los corredores), a Alex Martínez por animarme desde San Sebastián el sábado, cuando me asaltaban las dudas, y a Juanma, por darme fuerza todo el camino, por confiar en mí, y por sonreír cada vez que pasaba por la Anémona. Gracias, gracias, gracias!! He vuelto a recuperar la confianza.

La próxima carrera (la número 65) será este domingo, en la San Martiño de Ourense, en la que participaré sola, y sin acompañante, pero con el mismo espíritu y las mismas ganas de sacarla adelante.

¡¡Nos vemos!!

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