En el mundo de las carreras populares no todos vuelan, y después de los vencedores, llega el furgón de cola y el coche escoba.

Y es en ese lugar donde el running se ve de modo diferente.

Perseguimos a las gacelas a nuestro ritmo: el trote cochinero...


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El cerdito vuela: San Martiño 2016

Nos habíamos quedado en Porto, después de un subidón tremendo.

A la vuelta. y tras dudar y dudar, decidí apuntarme a una de las clásicas del calendario gallego de carreras: la 40ª edición de la Carreira Popular do San Martiño de Ourense, un 10K homologado que cada año concentra a miles de runners y cuyo recorrido entretenido y ambientazo hace que repitas.


Me apunté a falta de menos de dos horas para el cierre de inscripciones y gracias a que un amigo del Club Atletismo A Rúa me recogió el dorsal, viajé el mismo día a la Capital del Termalismo.

Según íbamos acercándonos a Ourense el panorama no podía ser más desalentador: lluvia a tope y una bajada peligrosa por Os Peares hizo presagiar una carrera en mojado, con lo peligroso que puede ser en un recorrido con adoquín en algunos tramos.

Tras saludar y tomar un café con mis amigos Guille y Victor, tocó calentar bajo la lluvia. Sólo recuerdo una jornada con la misma pinta: una Carreira Popular en Monforte, donde cayeron chuzos de punta toda la mañana. Se suspendió la fotokedada de Correr En Galicia, y me coloqué en el cajón correspondiente.

La salida, espectacular como siempre, un mar multicolor de corredores afrontaba las primeras rampas subiendo hacia la estación de tren, rodeada a izquierda y derecha, bajamos hasta el Puente Romano, donde animaba un grupo musical.

Tras cruzar el Miño, tocaba la subida de la Rúa do Progreso hasta llegar al mercado. Siempre fui rodeada de muchos corredores, y miraba muy de vez en cuando de reojo el Fore, sin prestarle demasiada atención.
Empezando la subida de Rúa do Progreso. Fotografía de RunPhotoGalicia

Rodeamos el mercado y escucho unas voces detrás de mi: era una cuádriga romana, tirada por unos corredores, que hacían que el cachondeo fuera en aumento cuando el recorrido era desfavoble. Había dejado de llover y nos fuimos adelantando mutuamente hasta dejar la Avenida de Portugal para enfilar la subida de la Calle Marcelo Macías hacia el Jardin del Possío.
Los miembros de la Cuádriga Romana, que hicieron las delicidas del pelotón y del público. Foto: Tito Picouto
En esa subida distingo una camiseta más que familiar: era Carlos Revuelta con su camiseta de las 100 maratones. Subimos juntos y giramos hacia la Avenida de Zamora para llegar al kilómetro 5, donde también tenemos animación musical. Miro el fore y veo que han pasado 32 minutos desde mi paso por el arco de salida. Subidón!!!

La segunda parte del recorrido es más favorable, Carlos me adelanta y se va hacia adelante. Tras llegar de vuelta al Possío, nos adentramos en el casco histórico. El suelo es más resbalalizo, y hay que ir con precaución. Me encontraba bien, con buenas sensaciones. y con ganas de seguir corriendo. De vuelta a centro, tras la zona peatonal, llegamos al Campus.

Era casi el kilómetro 8 y, a pesar de llevar ya tanto tiempo, veía que mi ritmo no había decrecido, sino que iba aumentando, a menos de 5'50 el kilómetro, ritmo que iría mejorando en lo que quedaría de carrera. Guau!!! Eso sí que es volar!!!

Crucé nuevamente el Miño y quedaba la temida cuesta del barrio de A Ponte, para luego rodear una plaza y llegar nuevamente al Puente Romano, para darlo todo hasta llegar a meta. Cuando paré el crono, no podía creerlo: 1h01'45"!!! Ocho minutos menos que el año pasado!!

Tras saludar nuevamente a Carlos Revuelta, que había entrado uno rato antes, pude tomar una buena ducha caliente en las instalaciones del Pabellón de Os Remedios.

En resumen, un carrerón, para mi humilde ritmo, pero que es una buena base para ir mejorando, ya que vamos entrenando a buen ritmo, con buenas sensaciones, que luego se traducen en otras carreras que os iré contando.

¡Nos vemos!

Cerditos on Tour: Coruña 10

Hace unos días comentaba sobre una de las pruebas del verano y me quedan otras dos, pero permitidme que haga un salto en el tiempo para contaros la última correría de los Cerditos Voladores: el ansiado regreso de Juanma a las carreras con la Cofradía, después de dos años.

Así que tras analizar las tres carreras que había en los alrededores en Ponferrada (León, A Rúa y Coruña), nos decantamos por esta última porque tenía un recorrido agradecido, con mucha gente e ideal para volver a correr 10K.

El sábado fuimos hasta Marineda City a recoger el dorsal. Allí pudimos ver parte de la excelente campaña de la carrera, con divertidísimos carteles. Recogimos el dorsal y una camiseta chulísima y que nos queda bien!! :)
Os lo digo yo, que durante 2 años me levanté a las 5h para ir a trabajar... :)
La tarde del sábado hicimos algo de turisteo cultural y cenamos con un querido amigo, también runner, que no pudo acompañarnos el domingo, aunque ya le hemos metido el gusanillo de ciertas pruebas de por aquí. Te esperamos!!!
Y amaneció el domingo, y nada más levantar la persiana, me encuentro con uno de los pasos kilométricos de la carrera. Bajamos a desayunar y nos damos un garbeo hasta el obelisco, estaba amaneciendo. Se enciende el "Modo carrera".

Al ponerme el traje de gala me doy cuenta que casi no tengo batería en el iPod, ni mi Fore enciende... Horror!! Plan B, un reloj cronómetro simplemente para llevar el tiempo de carrera.
Tras el calentamiento nos encontramos en la salida, a apenas 20 metros del Estadio de Riazor. Nos encontramos con los Correlegas de Correr En Galicia, en nuestra habitual foto-kedada previa a las carreras.

Foto-kedada de Correr en Galicia antes de la salida.
Nos metimos en los cajones y se da la salida!!! En subida, rodeando el Estadio de Riazor. La serpiente multicolor, eminentemente azul, por el color de la camiseta de la prueba. Pero el último tramo de kilómetro 1 es en bajada y enfilamos el Paseo de Ronda hacia el obelisco con un tramo en subida tendida y un falso llano hasta llegar al obelisco.
En el kilómetro 2, me doy cuenta que se me ha parado el crono al darle en el primer kilómetro. Sin referencias, le pregunto a Juanma cómo va y el tiempo que lleva: buenas noticias, son 4 minutos justos los que he perdido en reloj.
Al pasar por contrameta, nos toca la parte llana del recorrido, donde no voy cómoda porque llevo un punto, pero estoy más pendiente de mi compañero que de mis miserias. En ese momento, veo al vencedor afrontando su último kilómetro y medio. Vamos en el kilómetro 4.
Llegando al kilómetro 4, en el tramo más llano de la carrera. Foto O Duro.

Tras pasar por el Hotel María Pita, quedaba el peor tramo de la carrera, una subida hasta la Torre de Hércules. Sin prisa pero sin pausa, vamos afrontando el tramo de subida sin perder demasiado el ritmo. Pasado el kilómetro 5, veo que llevamos un buen ritmo, poco más de 32 minutos. ¡¡¡Bien!!!
Hacemos un giro de 180 grados y nos toca bajar todo lo que hemos subido, y aumentamos el ritmo.



 A punto de girar en el kilómetro 6, vamos por el buen camino!

El punto se ha ido, llevo bien las piernas, nada me duele y me veo con fuerzas. Voy pendiente de Juanma, cuya primera estrategia era correr lo que pudiera y afrontar el último tramo a cacos. Pero él va bien y me voy tranquila. Sigo de reojo las referencias en el reloj, y cuando alcanzamos el final de la bajada, ya en el km 8 veo que llevamos 51 minutos.
A él se le acaba el fuelle, le digo que no se rinda, me adelanto y le digo que me siga, que vamos bien. Subo el ritmo un poquito más y veo que me va siguiendo.
Kilómetro 9. Un último esfuerzo antes de llegar a meta.
Miro mi reloj. "¡¡Bajaremos de 1h05!!", le digo. y en un último esfuerzo, llegamos a meta con la última fuerza que queda. Tiempo neto final: 1h04'21", un tiempo discreto pero que es una excelente carta de presentación para la nueva temporada.
Saludando a Martín, de TrotADAS, en la entrada en meta. Gracias por la foto!
Tras recoger nuestro avituallamiento, una buena sesión de estiramientos, una ducha y volvemos a Riazor para ver las carreras infantiles y hacernos una foto en el fotocall.
Desde aquí agradecer la labor de todos los voluntarios, de la organización, de los fotógrafos que se pasan una mañana entera haciendo fotos y subiéndolas a internet, para que podamos a tener un recuerdo de cada carrera.
En resumen, una gran carrera, fija en el calendario, excelente para hacer buena marca, y que nos dan la mejor de las perspectivas para esta nueva temporada, en la que los cerditos vamos perdiendo tocino, gramo a gramo.

¡Hasta la próxima!

Y el viento no pudo con el Cerdito Volador… Vig-Bay 2016

Habíamos dejado al Cerdito Volador en pleno ataque de canguelo a falta de tres días para la carrera objetivo de primavera.
Y el sábado por la mañana nos fuimos hasta Vigo, con las previsiones climatológicas nada halagüeñas para el domingo, lluvia y viento de cara, pero la ciudad olívica nos recibió con un sol espléndido, con unas pocas nubes y algo de viento, aún en ese momento pensaba que tal vez el tiempo nos respetaría.

Al llegar al Verbum, me encontré con mis compañeros de RunningParaTodos.com, que aparte de recoger su dorsal, entregaban folletos de información de las 21lunas y media, Media Maratón de Ponferrada.

Una riquísima cenita temprano en una pequeña pizzería cerca de Coia, donde nos alojábamos, y pronto para la cama.

El domingo sonó el despertador a eso de las 7h15 de la mañana. Al levantar la persiana, el panorama no pudo ser más desolador: lluvia a dolor y viento que daba miedo. ¿Cómo podría yo plantearme siquiera correr 21 kilómetros con éxito con semejante tiempo? En ese momento lanzo una duda en el whatsapp del club: ¿malla corta o larga? ¿camiseta de manga larga o manguitos? Una lluvia intensa podría dejarme las piernas heladas todo el camino… y el viento podría ser peor.

Tras un minuto en la calle… ¡¡¡¡¡el diluvio!!!!! Todos resguardándonos como podíamos, debajo de dónde fuera para no mojarnos. En ese momento me asalta la duda… ¿me pongo en la salida? No lo tenía nada claro, pero tras parar la lluvia, decido echarle ovarios y meterme en el cajón.
Resguardada bajo el diluvio. ¡Cómo llueve!
Suena el himno gallego (se me pone la carne de gallina), y tras finalizar… cesa la lluvia. ¡¡Milagro!! Sale la carrera, miro a mi compañero de Cofradía, con pena y preocupación, porque me asaltaron las dudas. ¿Podré ir sola durante 21 kilómetros? Ánimos de último momento y me lanzo a correr.

La serpiente multicolor va avanzando por la Avenida de Samil y me lleno de ambientazo total. ¡Incluso aparecía el sol! Vamos acabando el tramo cómodo y empezamos los cuatro kilómetros más duros orográficamente hablando: la subida a Canido y la larga cuesta de Mide. Poco a poco va estirándose el grupo de cola y llega el avituallamiento del kilómetro 5. Cojo mi botella, la abro y bebo a sorbos tranquilamente, incluso caminando unos 100 metros.  Llegado el kilómetro 6, empieza la bajada hacia Praia América en un recorrido cómodo y un ritmo tranquilo.

Paso por Saiáns, y en la rotonda distingo la casa de mi amigo Fernando, que vive en Madrid. En ese momento anoto en mi particular cuaderno de bitácora de esta carrera que les mandaría un saludo a él y a mi gran amiga Emilia. Ahí va!!

El viento es molesto, de cara toda la carrera, y se hace más patente a medida que perdemos el resguardo de las casas. En el kilómetro 10 abro un gel y me lo tomo, me quito el chubasquero y bajo ya al núcleo urbano de Nigrán. En ese momento llevo 1h11 de carrera y me encuentro bien, con ganas de correr, en un grupeto de 3 o 4 corredores que nos vamos adelantando sucesivamente.
En el kilómetro 11, volando en uno de los mejores tramos de la carrera (Foto Tito Limio9

Ya en Praia América, nos encontramos con el viento en su esplendor. Rodeamos el pabellón y enfilamos hacia Monte Lourido. Ahí ya hace complicado el correr, sobre todo hasta llegar al kilómetro 15, camino otros 100 metros para coger fuerzas, ya que no avanzo. En el avituallamiento, recojo una botella de agua, no la abro y me adentro en Monte Lourido. Miro por segunda vez el fore en toda la carrera: 1h49, mejor tiempo que en Oporto, satisfacción porque no vamos mal de piernas y de fuelle.

Finaliza la subida y ya llegando al 16, abro el segundo gel y bebo agua a sorbos. En ese momento me adelantan dos chicos y una chica, que me animan a seguirles. Acabo de beber y me lanzo en la última bajada antes de llegar a Ramallosa. Suenan gaitas que me emocionan y me encuentro en el punto en el que Mazoman me noqueó hace 3 años: subida antes del puente.

Allí me anima el público y yo, con el subidón de las gaitas, sé que Mazomán no me va a pillar. Subo con brío y cruzo el puente de Ramallosa, kilómetro 17. Comienza a llover con ganas, aunque ya cuando llevas más de dos horas corriendo ya te da igual.

Pasada la rotonda de entrada a Baiona, alcanzo a ver a mi compañero de Cofradía, nervioso porque no acababa de llegar. Me paro, le saludo, me recoge el chubasquero y me dice que me acompañará hasta meta, a mi lado, en la acera, para que los últimos kilómetros no se hagan duros.
Km.19, en las calles de Baiona. Mazomán quedaba muy atrás (Foto: FAZ Atletismo)

En las calles de Baiona, a falta de un kilómetro, no dejo de sentir los aplausos del público y que los corredores que volvían de meta. Las piernas están más cansadas, la cadera izquierda y la rodilla derecha me duelen, pero no dejo de adelantar a algunos corredores hasta la misma recta de meta.
Entrando en meta, recordando a todos los que me acompañaron en estos 21097m (Foto: Pili -RunningParaTodos.com)

Veo 2h35 de tiempo oficial y aprieto el paso para entrar en meta: 2h36h06 de tiempo oficial, 2h33:46 de tiempo neto, tres minutos más que hace tres años, pero con la satisfacción que haber corrido casi toda la carrera salvo unos 300m, sola, sin rendirme y centrada en pasarlo bien, a pesar del viento reinante.
Medalla a lo Rafa Nadal. Qué bien sientan estas victorias contra una misma!

Tras una rica ducha, animada comida con los compañeros de RunningParaTodos.com y a disfrutar de la tarde en Vigo, antes de regresar a Ponferrada el lunes.
Sólo me queda agradecer la labor de voluntarios, del público animoso y de los fotógrafos, que salieron a pesar del día desapacible, y a título particular: a los compañeros runners de mi club y a los amigos por los ánimos en los momentos más inseguros, a Jairo de FisioVital por tener las piernas a punto, a Alex Martínez (nuestro gran entrenador) por conocerme mejor que yo misma por sus entrenos y sus desvelos, a Juan y a mi familia, porque han sido pacientes a la hora de aguantarme en este largo tiempo desaparecida (con tantos entrenos y sin apenas tiempo), y a aquellos que, estéis donde estéis, en las nubes, no dejáis de mirar por este cerdito que el domingo sí voló.

Todos habéis sido el motor para seguir zapatilleando a lo largo de tantos kilómetros.Gracias a tod@s! :)


Resumiendo el final de año... (I)

Llevo semanas sin escribir, no porque no tenga cosas que contar, sino por la falta de tiempo para centrarme y contarlo todo...

Habíamos dejado las crónicas de los Cerditos Voladores en Porto, con la Family Race y unas maravillosas sensaciones. Desde entonces y hasta el 31 de diciembre hemos entrenado, hemos "competido" y nos hemos divertido.

Haremos un recorrido por todas ellas, dejando las San Silvestres para la entrada siguiente.

San Martiño de Ourense

Una semana después de estar en Porto, me fui hasta Ourense a participar en una de las pruebas más multitudinarias de Galicia, la Carreira Popular de San Martiño. Era la cuarta vez que participaba y la primera que correría sola, ya que el compañero tenía que quedarse en Ponferrada.
Haciendo la ronda de calentamiento. Gentileza de Tito Picouto
La táctica era la misma que en Porto y me funcionó. Yendo de menos a más (el segundo 5K fue más rápido que el primero) acabé con alegría, sin parar a caminar en ningún momento y con la mejor de las sonrisas cuando me encontré a Tito, ya en el kilómetro 9.

Tiempo discreto, eso sí, pero muy animada.
Gracias Tito por esta foto en el kilómetro 9, la cuesta en la que me rendí hace 4 años.

Carreira Popular do Nadal. A Rúa



Ya inmersos en diciembre, en un dia absolutamente loco, con la comida todavía en la boca, me fui hasta A Rúa a participar en la IV Carreira Popular do Nadal. Después de dejar atrás un día frío y con niebla, me encontré allí 20 grados y sol. Y yo en mallas de invierno!!!

Eran 8 kilómetros prácticamente planos entre árboles y viñedos, en un recorrido muy agradable. Llevaba un mes de diciembre con entrenos llevados a buen ritmo y saliendo a caminar cuando no había entreno con Álex, y fui poco a poco, de menos a más, adelantando gente desde la mitad del recorrido hasta el final y con buena marca.

Porque iba con una previsión de correr en 53 ó 54 minutos, finalmente fueron poco más de 49 los minutos que invertí, dejándome una sensación magnífica, que se confirmaría en la San Silvestre Berciana.

Continuará...

Tiramillas: Milla de O Barco 2015

Si hay una carrera clásica al final del verano, ésa es la Milla de O Barco.

Lo es por múltiples razones: porque está encuadrada en las Fiestas do Cristo (con un ambiente increíble), porque tiene carreras para todas las categorías (desde todas las categorías infantiles, y hasta élite masculina y femenina), porque el Club ADAS y la Delegación de atletismo organizan la prueba a la perfección. Por algo llevan 29 ediciones, con muchísima participación. ¿Qué más se puede pedir?

Y hasta O Barco nos fuimos, y tras aparcar, nos acercamos al Teatro Lauro Olmo a por el dorsal y había muchísima gente: niños nerviosos con su dorsal, padres acompañándoles (algunos de ellos también corredores) y público que se iba acercando al circuito. Las carreras menores estaban a punto de empezar y como me quedaba una hora para la carrera, pues me fui a tomar un café con hielo antes de ir a calentar.

Allí me encontré con Noemí Villar, gran corredora, que se había acercado hasta O Barco a ver la prueba. Noemí y yo coincidimos en categorías  inferiores en el desaparecido Club ENDESA de Ponferrada, y fue un placer charlar algo con ella y luego escucharla animarme en el transcurso de la carrera. Gracias guapa!!!

A falta de 30 minutos, me fui a la orilla del río a calentar. Allí compartí zancadas y estiramientos con Paco Bao, Carlos y Fito, del TrotADAS Valdeorras, con los que compartiría camiseta, ya que llevaba la camiseta rosa que amablemente me habían regalado. Qué menos!!
TrotADAS power, con Carlos Revuelta y Paco Bao
A las 18h50 nos convocaron a cámara de llamadas, ese rincón cerrado y acotado en el que nos concentraron a todos antes de encaminarnos todos hacia la salida. El ambiente iba creciendo a medida que se iba acercando la hora de las carreras élite. Saludé a algunos corredores más y a la salida!! Todas las categorías de chicas adultas (curiosamente todas veteranas de más de 35 años) correríamos con los veteranos de más de 45 años. Se mascaba el nerviosismo, pero algunas bromas entre nosotros hicieron que el ambiente se distendiera.

Esperando la salida... (Foto: Diario O Sil)

A las 19h03 se dio la salida. Yo iba con la misma filosofía que en A Rúa, a divertirme, sin importarme ritmos, ni puestos. Debíamos dar prácticamente 3 vueltas y media al circuito, que incluía curvas de 180 grados, tan molestas porque te tienes que parar prácticamente para seguir adelante. Según iba haciendo el recorrido, era muchos los que me iban animando, muchos TrotADAS que no participaban y así como Fer, compañero de entrenos con Running Para Todos. Gracias chic@s!!!
 El Gran Paco Bao, un veterano ilustre del atletismo valdeorrés

 Dando unas vueltillas... :-)
Carlos Revuelta (Dorsal 88) haciendo el giro de 180º en meta.
Fui prácticamente en el mismo puesto toda la carrera, sin adelantar ni adelantarme nadie con lo cual me supe colocar en mi puesto perfectamente. Recta final de llegada y meta por fin!! Marca discreta: 8'51", pero contenta porque me lo he pasado bien. Nuestra carrera (veteranas A) la ganó Carmiña (amiga y compañera de Running Para Todos) en un apretado sprint, ¡¡bien por ella!! . En la meta, avituallamiento líquido, camiseta de recuerdo y una botella de vino, obsequio habitual en esta prueba.
Apretadísimo sprint final de Carmina (izqda) y Mónica (derecha). Qué grande eres Carmen!,

Tras estirar, fui al coche a cambiarme para ver las carreras élite, saludando y charlando con gente, que se preocupaban por la evolución de Juan, que afortunadamente va mejorando poco a poco.

Ambientazo total para ver la evolución de las carreras élite, victorias de Solange Pereira (con Nuria Lugueros en segundo lugar) y de Saúl Ordóñez en un apretadísimo sprint. Está claro que O Barco siente su milla como uno de los acontecimientos más importantes de sus fiestas.
 Con la vencedora de la Milla élite, Solange Pereira, Campeona de España de 1500ml en 2015. Muchas gracias por tu simpatía!
Los tres Runneros juntos, Fer, Carmen y yo. Vaya trío!
En resumen, carrera 61 con buenas sensaciones y con ganas de más, que anima a tomar la nueva temporada de entrenos con Running Para Todos con muchas ganas. Vamos a por ellos!!!

Agosto de carreras: II Milla Nocturna A Rúa 2015

Por fin de vuelta de unos días de asueto en Meda, sin Internet, seguimos con el agosto de carreras.


Una semana después de la Marcha Nocturna, y con un par de entrenamientos en las piernas (uno de ellos con cambios de ritmo de 1 minuto), nos dirigimos un viernes por la tarde hasta A Rúa, a 65 kilómetros de Ponferrada, para participar en la segunda edición de la Milla Urbana Nocturna de esa localidad ourensana.



Dos años sin correr una milla, una prueba superrápida, para poder cogerle gustillo a eso de ponerse un dorsal, porque llevaba demasiado tiempo sin apuntarme a una carrera, y eso no puede ser! Nos dedicamos a saludar al personal de la zona, recoger el dorsal y la camiseta conmemorativa y nos dirigimos al coche para prepararme.


Juanma sigue con rehabilitación del accidente, al se ha unido una lumbalgia que le está dando guerra. Además odia correr las millas, por ser una prueba demasiado rápida para un cerdito volador. Pero quién dijo miedo??


Hace frío en A Rúa, estamos al borde del pantano de San Martiño, con unas vistas más propias de un paseo marítimo del norte. Tengo frío, caliento con calma, porque cuanto más corta es una prueba, más tengo que calentar, ya que se sale más rápido. Van saliendo las pruebas menores y las de hombres.
Quién dijo que en el interior de Galicia no hay paseos marítimos?? O Aguillón (A Rúa)
Ya es nuestro turno. Son las 22h15 de la noche y saldremos todas juntas: seniors y todas las veteranas. Nos reímos y charlamos antes de la salida. Y zas!! Salida!! Son tres vueltas a un circuito de poco más de 500m. Trato de llevar un ritmo bueno, aunque veo que con el tiempo me voy deshinchando. El viento es incómodo, sobre todo en ciertos tramos en los que sopla de cara. Pero no me preocupa. Me divierto y disfruto del ambiente.
Una sonrisa antes de salir. Quién dijo miedo?
Al primer paso de meta, me sorprendo. El speaker y organizador de la carrera (conocido forero de Correr en Galicia), dice mi nombre y mi localidad de procedencia. Cómo?? Le saludo dándole las gracias por acordarse. Un poco más adelante, alguien anima “Vamos Running para Todos!!!”. Un corredor de Toreno, que conoce a dos integrantes de nuestro equipo, había reconocido la equipación. Así da gusto!!


Último paso por meta antes de la última vuelta. Echo el resto, trato de pillar a la que me precede, pero no logro alcanzarla. Cruzo la meta en 8'23”, siendo sexta de mi categoría. No es un gran tiempo, pero pienso que puedo mejorar de aquí a la Milla de O Barco, a mediados de septiembre. He vencido al “miedo escénico” del dorsal, que es de lo que se trataba.
Enfilando la recta de meta. Ya estaba acabada!! (Foto: Organización)
Tras nuestra carrera, salieron veteranos B en adelante. Menudo carrerón!!! El vencedor volaba literalmente, y nuestro gran Paco Bao se imponía en un apretadísimo sprint a su competidor por la categoría Veteranos de más de 65 años. Bien por él!!!


Tras la entrega de premios, paramos en O Barco para cenar y volvimos a Ponferrada, ya que el sábado tocaba currar.


En resumen, una prueba con mucha participación para un viernes de verano, con mucho ambiente a pesar de estar alejada del centro de la localidad, y con vistas a un paseo estupendo. Qué más se puede pedir?


Aún nos queda una crónica de carrera de agosto, pero eso será... próximamente! :)


Caminando de noche: VI Marcha Nocturna Entre Lobos e Estrelas. A Veiga 2015

Si hay una cosa que intriga a los Cerditos Voladores, es la montaña.


Lo he contado muchas veces. Me siento muy orgullosa de mis orígenes. Mi familia proviene de la comarca de Valdeorras, una pequeña comarca ourensana, que tiene la suerte de conjugar los valles más hermosos, que producen unos vinos maravillosos, con las montañas más altas de Galicia.


El Concello de A Veiga es un gran desconocido de esta comarca, alberga una gran riqueza natural, con valles glaciares impresionantes, que culminan con el techo de Galicia: Pena Trevinca. No soy de playas, sino que desde siempre he pasado mis veranos entre Meda y Candeda, dos pueblos de ese ayuntamiento separados únicamente por dos kilómetros, en los que disfrutaba de la naturaleza, el monte y las aguas del río Xares, embalsado en el Pantano de Prada.


Pero este post no trata de vender mi pueblo, sino de poner en situación uno de los acontecimientos más importantes en esa comarca: la Marcha Nocturna “Entre Lobos e Estrelas”, que aprovecha una noche de luna llena para recorrer los montes de Trevinca, entre Zamora y Ourense para disfrutar de la naturaleza de una manera única: en una excursión nocturna, provistos de frontales, por las cumbres.


Esta sexta edición trataba de recorrer las algunas de las lagunas que se encuentran en Trevinca, saliendo del límite de provincia entre Ourense (Valdín) y Zamora (Porto de Sanabria), y volviendo a la localidad de Ponte, tras recorrer 21 kilómetros.


Después de la cena en A Veiga, rica rica en el Restaurante Río Xares, los organizadores y el alcalde nos dieron la bienvenida y nos informaron de la ruta que íbamos a recorrer, puntos de asistencia y demás instrucciones.


A medianoche cogimos un autocar a la salida. La noche estaba despejada, la temperatura era buena, aunque hacía algo de viento. Después de prepararnos, pasada la 1h10, nos pusimos en marcha.


Íbamos por el tramo zamorano del recorrido, maravilloso, la noche clara, en la que pudimos distinguir el paisaje, las primeras lagunas, los picos... . Una hora y media después paramos en una cabaña de pastores, para recuperar el aliento para afrontar los primeros picos, y pudimos divisar las Lagunas das Malladas dos Curráis.



Continuamos rodeando unos prados cercados con vallado eléctrico, para coronar el Pico do Sextil da Calva, a 1757m, ya en Ourense. Allí era el primer punto de evacuación de las posibles bajas. El frío era intenso, porque había viento, así que nos avituallamos rápidamente y nos adentramos en las rutas que nos llevarían a las grandes lagunas: Ocelo y Serpe.


Tras algunos tramos de subida, afrontamos la bajada hacia Ocelo en un tramo bastante pronunciado, técnico, con piedra suelta. Odio las bajadas, me agobio con ellas. Pero allí, al fondo, nos encontramos un auténtico tesoro: la Laguna de Ocelo, un remanso de tranquilidad. Allí nos quitamos las mochilas, nos sentamos en la hierba y miramos al cielo. Hasta alguna estrella fugaz apareció! Fueron los 15 minutos más especiales de la noche. En ese momento, pudimos comer algo y estirar en condiciones.
Valle del nacimiento del río Bibei, en la provincia de Zamora.
Nos quedaba lo más duro, la subida al Fial y a Lagoa da Serpe. El tramo se hizo duro. El terreno era irregular, resbaladizo e inestable. Tras una subida complicada, nos esperó un tramo de brezos, exigente. Estábamos cansados, todavía no eran las 7h de la mañana, y llevábamos toda la noche caminando. Recorríamos el valle del nacimiento del río Bibei, y allí, apareció por fin... A Lagoa da Serpe. Impresionante!!!

La Lagoa da Serpe, última parada de nuestro recorrido
 Subimos al pico Fial y vimos amanecer, el sol salió entre Pena Trevinca y Pena Negra. El cansancio había venido de golpe y gracias a la barrita que me quedaba y un menta-poleo caliente que me dio Marcos, miembro del GREIM de Trives, pude afrontar con ganas la bajada.
 
Amaneciendo en Trevinca. Espectacular!!!
Y qué bajada!!! Seis kilómetros constantes, reteniendo, viendo como las rodillas me dolían, los gemelos me subían, como este año en Aquilianos. Y a mitad de camino... zas!! Me caigo. Me tomo mi tiempo, veo que sigo entera, aunque con dolor en una mano. Eran las 9h30 cuando llegamos a Ponte. Agotados, bebimos agua fresquita en la fuente, estiramos un poco y nos montamos en el bus hasta A Veiga, lugar escogido para desayunar y cerrar la actividad.
Un vistazo al recorrido!!!
En el Restaurante Peña Trevinca nos prepararon un desayuno estupendo. Allí finalizó la actividad, donde ya nos anunciaron que la excursión nocturna del 2016 será Vilanova-Teixedal de Casaio, Pena Trevinca, Vilanova: más de 30 kilómetros y 14 horas que prometen, pero eso será... otro año.


Sólo me queda agradecer al Concello de A Veiga, a Trevihost, a Cholo, al GREIM de Trives y a todos los que ayudaron a que esta travesía nocturna merezca mucho la pena y que sea una actividad en la que participa gente de toda España.


Más info en:
Web de Trevihost (Asociación de Hostalería e Turismo Trevinca)de A Veiga

Ferreirúa se despide...

Pues sí, llevo tres semanas lejos de este blog, y con muchas cosas en la mente. Después del chasco de renunciar a participar en la Vig-Bay, tal y como comenté en la entrada anterior, pues me he centrado en entrenar con más o menos fortuna. Tratando de ir a los entrenos presenciales y a las tiradas del domingo, bien con paseos por el Monte Pajariel o por el propio parque al lado de casa.


Esta semana ha sido aciaga totalmente, una faringitis me ha tenido KO desde el lunes, tres días en cama, me ha permitido pensar en mis cosas y por fin hoy domingo sentarme delante del portátil.


Hoy no vengo a hablar de mi libro, de mis andanzas runneriles, sino que este post viene en plan reflexión al hilo de una triste noticia surgida en el panorama runner de Galicia, y también de regiones limítrofes, ya que no éramos pocos los que participábamos en esa carrera: la desaparición (esperemos que momentánea) de la Carreira Popular da Ferreirúa y su Media Maratón, que había celebrado con mucha alegría su edición número XXV en mayo de 2014.



La noticia saltó en la Web runner de referencia en Galicia CorrerEnGalicia, en la que la organización de la carrera informaba de la no celebración de la carrera, gracias a la actitud de la Federación Galega de Atletismo, que había tenido a bien hacer coincidir por segundo año consecutivo el Campeonato Gallego de Media Maratón con la prueba de Ferrerúa, incluso después de que ésta tuviera por costumbre que la prueba se celebrara siempre el segundo domingo de mayo (durante 25 ediciones).
 
Las reacciones no se hicieron esperar. La sucesión de post en ese hilo hizo que la indignación se apoderara de todos los foreros que habían participado en más o menos ediciones. Incluso la prensa regional se hizo eco de la suspensión de la carrera.


Qué extraño interés puede haber en que una prueba de reconocida solera, en la que se homenajeaba un atleta gallego todos los años (Fabián Roncero, Julia Vaquero, Carlos Adán, Pedro Nimo, entre otros fueron los homenajeados) y que era el punto de encuentro de muchos corredores de Galicia, en una remota aldea de Lugo, fuera boicoteada por la federación una y otra vez?


Parece que en este mundo, una carrera no es válida si no tiene 4000 corredores en la línea de salida. Y yo vengo a reivindicar las carreras “enxebres”, organizadas con sumo cariño, simplemente por el hecho de amar este deporte, que antes era atletismo popular y que ahora se ha convertido en el running.


Todos los años se lanza un ranking de carreras populares de Galicia, votada por los miembros del foro CorrerEnGalicia, en base a distintos criterios, y siempre aparecen carreras en pueblos alejados de las grandes ciudades: Sin-Son (Portosín-Porto do Son), Palas-Melide, As Catedráis (Lugo), Nigrán Praia, Celanova, Ferreirúa, Eurocidade (Tui-Valença) donde estas pruebas son especialmente valoradas por su autenticidad y ambiente únicos.


Sin ir más lejos, en El Bierzo, existen referentes en cuanto a carreras únicas, con solera y trato únicos hacia los corredores: Dragomán (en Villafranca) es el perfecto ejemplo de cómo una carrera hecha desde el cariño hace que cientos de participantes de toda España se acerquen a una esquina de Castilla y León.


Está muy bien ir a carreras multitudinarias, en ciertas pruebas, como fue mi primera media maratón preferí ir a Vigo para participar en la Vig-Bay, que quedarme en León, donde el número de participantes era menor y porque iba a quedarme sola muchos más kilómetros.


Pero no nos olvidemos en ningún momento que lo que hace importante este deporte es la gente que organiza las pruebas con sumo cariño, muchas veces gastando su propio dinero, para que se dé a conocer su pueblo o ciudad. Pruebas organizadas por y para los corredores, que muchas veces no buscan más que un paisaje único, una afición entregada y una buena organización.


Ferreirúa, esperemos que esto sea un hasta luego, porque esta Cofradía sigue teniendo una cuenta pendiente con tus cuestas.

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