En el mundo de las carreras populares no todos vuelan, y después de los vencedores, llega el furgón de cola y el coche escoba.

Y es en ese lugar donde el running se ve de modo diferente.

Perseguimos a las gacelas a nuestro ritmo: el trote cochinero...


Cerditos on tour... Romería TrotADAS As Ermitas

Ante la cercana Travesía de los Montes Aquilianos, para la que quedan menos de 3 semanas, decidimos intensificar las caminatas y tratar de meter kilómetros  a las piernas. Y qué mejor ocasión que compartir con nuestros hermanos del TrotADAS su Romería a As Ermitas, en el Concello de O Bolo.


El verano pasado, tal y como contamos en el blog, habíamos ido andando a las Ermitas desde Meda, en una ruta de 18 kms, que rodeaba el Embalse de Prada, subía por A Xigúa, bajaba por San Pedro y venía por debajo de O Bolo hasta Santa Cruz.
Los participantes en la plaza de O Barco. Nos incorporaríamos más tarde, en Petín. (Foto: Miguel)
Los valientes corredores que completarían los 31 kilómetros hasta As Ermitas. (Foto: Miguel)

El grupeto de corredores salió a las 8h15 de la mañana desde la plaza de O Barco. Otros nos incorporaríamos caminando en Petín. Y para Petín que fuimos, después de no pegar ojo el sábado (yo creo que fue un exceso de café). Nos reunimos con todos los andarines, tomamos un café y a las 9h45, enfilamos la cuesta por la pista que va hacia Portela.

El primer tramo me recordaba a la subida hacia el pueblo de Otero, cuando haces los Aquilianos. Una vez coronado Petín, fuimos en un constante sube-baja de asfalto hasta llegar a Portela. Allí empezaron a adelantarnos los primeros corredores que habían salido de O Barco. Tocaba una bajada hasta el puente del Río Xares pasando por Portomourisco.

Y a partir de ahí, todo subida, una subida que se coronaría en el alto de la aldea de Outardepregos, madre mía, sin descanso alguno, en asfalto y con un calor... increíble!!! Menos mal que no faltaba el buen humor y el gran ambiente. El paisaje era precioso, rodeado de viñas y con unas vistas increíbles en las que se divisaban Pobra de Trives, Larouco, A Rúa e incluso Vilamartín de Valdeorras.
Los cerditos voladores subiendo hacia Outardepregos. Qué calor!!! (Foto: Miguel)

Una vez coronado Outardepregos, ya sólo quedaba bajar a Lentelláis, recorrer caminos hacia Santa Cruz, para finalizar en la aldea das Ermitas, en una bajada que ya molestaba en las piernas. Mis plantas venían con unas ligeras ampollas que no ayudaban demasiado al caminar. Eran poco más de las 13h y habíamos completado los 14 kilómetros con éxito.

Error grande el de no untar de Vicks Vaporum los pies, para que se mantuvieran hidratados y frescos. Una se confía por ser poca distancia y luego pasa lo que pasa.

Al llegar al Santuario, nos reunimos todos, nos refrigeramos adecuadamente, y una vez finalizada la misa, entramos en el templo para realizar la ofrenda a la patrona de todos los Valdeorreses. El párroco nos dedicó unas palabras y finalizamos el acto con una foto de familia. Debemos agradecerle las atenciones recibidas y las facilidades para que pudiéramos asearnos al llegar.
Foto de familia en el Cruceiro del Atrio del Santuario. Qué gran jornada! (Foto: Miguel)
Realizando la ofrenda ante la Patrona de Valdeorras. (Foto: Miguel)

Para finalizar la jornada, una gran merienda para todos los asistentes en el compartimos unas cuantas risas y mucho buen humor (y algún chapuzón en el río Bibey, hay que decir que el agua está helada!!!), antes de regresar en autobús para Petín.
Empanadeando... qué ricas!! (Foto: Miguel)
Se acabó la jornada... ahora nos vamos para casita en bus! (Foto: Miguel)
Desde aquí damos las gracias a los organizadores, a nuestros amigos TrotADAS por acogernos en esta aventura, por organizarlo todo para que lo pasáramos bien. Ya tenemos ganas de una tercera edición!!!




Cerditos on Tour... XXV Carreira Popular da Ferreirúa

Después de los 10K de A Coruña, hemos vuelto a pillar la senda de las carreras, preparando el cuerpo para la travesía de los Montes Aquilianos del próximo 7 de junio.

En el mes de mayo se desarrolla un clásico en el running gallego, la Carreira Popular y Media Maratón de Ferreirúa, que celebra su XXV aniversario. Era la cuarta edición en la que participábamos, y es una carrera exigente, sobre todo cuando no llevas demasiados kilómetros en las piernas, en las que el primer kilómetro es de constante subida, y te pilla casi fría, y los tres últimos kilómetros también, para rematarte.


Y con esas premisas, pues allá que nos fuimos, para celebrar con ellos su XXV aniversario, en la que se homenajeaba al gran Andrés Díaz (uno de los grandes del atletismo español de todos los tiempos) que estuvo en la ceremonia de entrega de trofeos. Como siempre, todo el pueblo de Ferreirúa se vuelca con la carrera (a través de su Asociación Deportiva), y también el ayuntamiento de A Pobra do Brollón. Además la gran cantidad de niños que participan hace que mucha gente se acerque a esta aldea lucense.

Y todo ello a pesar del reiterativo boicot de la Federación Galega de Atletismo, que tuvo a bien poner el mismo día en Vigo el Campeonato Galego de Media Maratón, a pesar de que esta humilde carrera ya tuviera fecha fija asignada desde hace años y fuera oficial en el calendario regional desde el pasado otoño. Dicho esto, las buenas carreras no entienden de sectarismo y triunfan por sí mismas.


La llegada a la aldea está señalizada desde la cabecera del municipio, parking-leira señalizado, todo organizado para albergar al personal. Entrega de dorsales fluida, lo mismo que la preciosa camiseta conmemorativa, y la posiblidad de comprar un libro que narra la historia de una de las carreras decanas del pedestrismo gallego.

Recogimos nuestros dorsales, saludamos a nuestros amigos del Trotadas valdeorrés, tomamos un café calentito y fuimos a prepararnos. Tuvimos la suerte de dejar el coche en la sombra, con lo cual cuando volvimos después de la carrera, el coche no era un horno.

A las 10h50 habíamos quedado con nuestros amigos correlegas de Correr En Galicia, para hacernos la foto de rigor. Seguimos calentando y noté que las piernas iban poco frescas. Todos los años cometo el mismo error, no caliento lo suficiente y luego el primer kilómetro me da la risa, porque era todo de subida.
FotoKedada con los amigos de Correr en Galicia (Foto Jesús Bernal)
A las 11h05 se dio el pistoletazo de salida a la carrera corta mientras el resto de los corredores seguían calentando. El día era soleado, y me parecía a mí que caluroso, como así fue. Ya sabéis que calor y cerdito no son compatibles. El primer kilómetro de subida, dura, que no subo cómoda. Veo que voy demasiado rápido.
Subiendo en el km.1, saludando a Raquel que estuvo pendiente de los Trotadas y los Cerditos Voladores.

El segundo kilómetro es de falso llano que tira hacia abajo hacia el final del mismo. Hace sombra, que se agradece y mucho. Nos incorporamos a una carretera en una bajada que puede ser agradecida, pero noto una sensación muy extraña. Nunca me había pasado en una carrera: se me duerme el pie izquierdo. Cómo puede ser??

Llegamos al km.3, en el pueblo de Pacios de Veiga, abandonamos la carretera y tomamos una pista asfaltada. Se para una chica y va caminando. Me hubiera encantado quedarme con ella, pero sigo, mejor o peor, sin encontrar ritmo posible. Estoy deseando acabar aunque sé que me queda lo peor. Mi compañero de kilómetros va más fuerte que yo y me marca ritmo, que a duras penas puedo seguir.

En el kilómetro 4.5 llega el avituallamiento. Cojo la botella y tras unos metros, voy caminando. De ahí hasta el final de la carrera caminaré las subidas y trotaré los llanos. Me lo tomo con filosofía: si no puedo correr, por lo menos he de caminar rápido para Aquilianos. Al fin y al cabo esto es un entreno con dorsal.

Kilómetro 6, Santalla, empieza lo más peliagudo. Nos adelantan los primeros y mi compañero se escapa. No pasa nada. Tengo delante de mí a una chica con camiseta verde de la Carrera de San Martiño. No va demasiado bien. Camina y corre como yo. Cuando estamos coronando el alto, prácticamente en el km.7, veo que se para y se agacha. Me paro inmediatamente y algunos corredores de la media nos recomiendan ir hacia la sombra. No se encuentra nada bien y vomita. Le doy mi botella de agua y la acompaño hasta que ella me dice que tire, y alguno de la media también se para a darle agua.

En el kilómetro 8 hay un segundo avituallamiento, y les informo que hay una chica mareada, a 200m, ya estaban avisados y mandaban alguien para allá. El último kilómetro lo hago caminando y corriendo, pensando en aquella chica. A todos nos puede dar un mal día.

Entro en meta en 1h09'51 (puesto 200 de 202), muy lejos de mis mejores tiempos, pero Ferreirúa es así, implacable, como vayas escasa de entrenos, te funde. El tiempo es lo de menos. Me quedo con el compañerismo que te da este deporte, en el que ayudas al que está fastidiado. Recojo mi avituallamiento, me siento en un banco y veo que la chica entra en meta. Le pregunto y me dice que se encuentra mejor. Me alegro por ella.
Último arreón antes de entrar en meta. Gracias Raquel por esta estupenda foto :)

Estiramos bien y vemos a los corredores de la media llegar al paso intermedio. Animamos a Jesús Bernal y a Carlos Revuelta, que están rematando la primera vuelta. Nos cambiamos y volvemos a meta para animar a los que van llegando. Qué grande Carlos, cerrando el pelotón, recorremos unos metros trotando con él y le dejamos que finalice la carrera. Nos quitamos el sombrero ante este hombre!!!

Érase un hombre que tiene más maratones que medias. Carlos, gracias por tu ejemplo (Foto: Raquel)



Para finalizar la jornada, pinchos de empanada y queso acompañados de vino de la tierra, mientras que se preparaba la entrega de trofeos. 

Foto con Jesús Bernal (centro), los amigos Trotadas y Manuel (ADAS Valdeorras) durante el aperitivo

En resumen, carrera número 50 de mi historial particular sufrida, dura, y desastrosa, pero llegamos a meta y disfrutamos de las gentes de Ferreirúa y de los amigos, qué más se puede pedir?

Un poco de respeto, vuelven los cerditos... crónica de los 10K de A Coruña (Coruña42)

Tal y como comentaba en el post anterior, tenía una especia de runrun, un no sé qué después de 4 meses sin participar en ninguna carrera, y además con tan poco entreno.

Una persistente tos no dejaba de incordiar, lo que hizo que bebiera más agua de la habitual, lo que me vino bien, ya que la hidratación es uno de mis mayores hándicaps, ya que no bebo casi nada habitualmente. Con estas premisas nos plantamos en  A Coruña a última hora de la mañana para recoger los dorsales de los integrantes de Running para Todos.

En el Palexco estaba la Feria del corredor (algo caótica porque primero tenías que ir a un lado y después al otro lado del recinto) y coincidía con la Feria de las Matemáticas, en la que pude ver antiguos ordenadores con los que hacía prácticas en la Universidad (una ya es algo veterana). Cuando fuimos a recoger la bolsa del corredor, habíamos pedido talla grande (XL - XXL) para alguna camiseta y cuál fue nuestra sorpresa que no había talla!!!! Para qué solicitas esa información si luego no las das? En fin...


Con esa contrariedad no quise ni visitar la feria del corredor y abandoné el recinto. Por la tarde los cuatro nos fuimos a Riazor al fútbol, para asistir a la histórica victoria de nuestra Deportiva Ponferradina por 0-3. Qué gran tarde de fútbol, emocionante!! Yo quedé afónica (es algo habitual en mí, por otra parte), gritando y cantando.
Running para todos en la histórica victoria de la Ponferradina en Riazor. Ole oléee

Después de la carga de hidratos en la cena, nos fuimos a dormir, algo tarde para mi gusto, hacia la 1h. El madrugón del día siguiente era de aúpa, ya que el desayuno empezaba a las 7h, así que entre la tos y los nervios apenas pude pegar ojo.

Tras un buen desayuno, nos dirigimos a la salida, viendo como iban colocando ya el avituallamiento del km 15 para los maratonianos. El ambiente iba en aumento y a lo lejos vimos a Alex Martínez (el mister) calentando con otros corredores. Saludos, abrazos y suertes varias, y seguimos hacia la salida.

Dejamos nuestra bolsa en el guardarropa (perfectamente organizado y dividido por dorsales) y nos encaminamos en la salida de los Maratonianos, a las 9h. Qué emoción verlos salir, rodeados por todos los participantes en el 10K. Los iríamos viendo a lo largo de toda la mañana, bien doblándonos, bien cruzándonos...
FotoKedada de Correr en Galicia antes de la salida del 10K.

A las 9h10 fotokedada con los amigos de Correr en Galicia, y un poquito más de calentamiento. La salida, puntual a las 9h25. Con los nervios en el estómago empezamos a correr, tranquilamente. El pelotón se estira, vamos hacia la Casa del Mar en bajada, se nota, y empezamos a ver a los  primeros que vienen de vuelta. Llegando al km 1, veo que mi Fore está a 00:00. Cómo!!!!!! Lo pulso y dejo de hacerle caso, ya que no tengo un referencia exacta de mi carrera. Apenas habían pasado 5 minutos desde la salida y mi compañero de kilómetros me avisa que vamos demasiado rápido.
Foto de la Cofradía antes de la salida. Gracias Mónica por la foto!!

Vamos adaptando nuestra marcha a la carrera, animando a Iria, a Lau, a Carmen, a PacoBao, a María... En el paso del kilómetro 2, de vuelta hacia la salida, nos cruzamos con Alex, va tercero!!! Si bien el corredor del Bikila era la liebre de Rafa Iglesias (excampeón de España de Maratón). En el kilómetro 3, a punto de llegar a la plaza Pontevedra, se asoma el viento, molesto, en contra. El temor de los corredores, el viento de esta ciudad, apareció variable, lo que en un momento te ayuda, después te puede molestar.

Ya en Riazor, empieza el tramo más difícil de la carrera, subida que trato de ignorar. Las piernas van bien, parece que van respondiendo, y me entretengo viendo como los demás van bajando. Vamos en un grupeto de 5 personas y algunos corredores van caminando. Seguimos subiendo y nos doblan los primeros de la Maratón. Van como un tiro. Llego a la rotonda del Milenio y doy la vuelta. Allí se acaba lo difícil. Todo lo que sube baja!!!
En el pelotón de salida. (Foto: Iria - Correr en Galicia)

Llega el avituallamiento, cojo la botella, pero en lugar de frenar y beber, sigo corriendo con ella en la mano. El día era nublado, no hacía frío, no tenía sed, así que tardé casi un kilómetro más en abrir la botella. Veo que me alejo de mi compañero de fatigas, unos 10 metros, le miro y trato de seguir con el mismo ritmo para evitar separarme demasiado. En ese momento nos cruzamos con Alex, que sube hacia Milenio, qué bien va el tío!!! Gritos y ánimos de sus cerditos lentos, qué orgullosos nos sentimos de nuestro míster. :)
Bajando ya desde el Milenio. (Foto: Amosar Comunicación)
Llegando de vuelta al estadio de Riazor, nos adelanta Alex, con un ritmo endiablado. Más gritos y más ánimos que agradece con la mano. Km. 7, en pleno paseo de Riazor, miro hacia atrás, unos 40 metros me separan de mi inseparable compañero de kilómetros. Nos miramos y tiro hacia adelante, me veía con ganas de correr, con ganas de demostrarme a mí misma que podía hacerlo, sin caminar, sin rendirme. El viento vuelve a molestar, pero me concentro en la música que suena en el paseo, en lo que sonaba en mi iPod, y me marco pequeños objetivos para no rendirme. Llevamos al kilómetro 8, y alcanzo a María, que venía con un punto desde el kilómetro 1. Le digo que me siga, que no se pare, que tiro de ella, pero me dice que no puede.

La dejo atrás, dándole ánimos y tiro. Kilómetro 9, llegando nuevamente a la Plaza de Pontevedra me entra el sentimiento de parar, que llevo casi 1 hora seguida corriendo y estoy cansada de correr (me sentía como Forrest Gump cuando se paró de repente). PERO QUÉ DIGO!!!! NI HABLAR!!! Llevaba "buen ritmo" sobre 6'30 y me quedaba el último kilómetro!!! Así que aparté ese sentimiento de mi mente y disfruté viendo la gente con la clase de Zumba de la Calle Real y miré al frente, aumentando el ritmo y alcanzando a un par de corredores más.

En la Puerta Real me encuentro a alguien conocido, que saludo eufórica, sabiendo que ya estaba hecho, que había creído,  no había perdido la concentración y que había alcanzado mi objetivo. Sólo quedaban 50 metros en la plaza, que disfruté, entrando en solitario en un tiempo neto de 1h05'46", lejos de aquellos pobres 1h10' que me había marcado como objetivo inicial, aunque el verdadero objetivo era no parar a caminar en ningún momento.

Un minuto más tarde entraría María y 40 segundos más tarde mi compañero de kilómetros, contento por no caminar, pero descontento con la marca.

Tras recoger el avituallamiento (espectacular), la ropa y saludar al personal, nos quedamos en un punto viendo a los maratonianos, esperando a Alex, y animando a foreros y amigos que participaban en la prueba.
Foto de familia de Running para Todos, habíamos llegado todos los del 10K!!!!

En resumen, tras el traspies de la camiseta, la organización ha sido increíble, gran ambiente, buenos avituallamientos, entrega del guardarropa, gran imagen corporativa y carteles promocionales, lejos, muy lejos de lo que hacemos aquí. Pero eso es otro tema que da para mucho...

Dar desde aquí la enhorabuena a Alex, por su segundo puesto, lejos de su marca deseada, pero correr 41 kilómetros en solitario es impresionante la fortaleza mental que debes tener. También a todos los que acabaron esta carrera, porque 42kms dan para mucho.
Podio de la Maratón, con Alex en el segundo puesto. Qué grande eres Míster!!!!

Y también agradecerle a nuestro míster sus ánimos, sus planes para que pudiera volver a correr poco a poco, por ayudarnos a creer que es posible volver a levantarse después de un invierno aciago. Gracias por creer en nosotros, mucho más que nosotros mismos. Te dedicamos esta "ruinosa" marca porque tú eres el que nos motiva a seguir corriendo.

Ahora a pensar en Aquilianos, el 8 de junio, para disfrutar de la montaña.

Salud y kilómetros!

Miedo escénico... previa 10K Coruña

Sí, sí, a estas alturas de la película, con 48 carreras en la era moderna, tengo miedo escénico. Y justo cuando menos me debería importar y cuando menos "presión" debería tener. Un cerdito volador no debería tener más presión que acabar las carreras, y a poder ser, lejos del "coche escoba".

Me pondré un dorsal exactamente 4 meses después de mi última carrera: la San Silvestre Berciana, allá por finales de diciembre. Tenía ilusión por ir a la Vig-Bay, pero mi escaso entrenamiento invernal (duro, lluvioso y difícil) y una inoportuna lesión en la pata de ganso, dieron al traste mi objetivo de la primavera.

Ahora, después de un mes parada por lesión, y cuatro semanas de entreno con carrera contínua de no más de 30 minutos (y no más de 4.6kms), me enfrento a una nueva carrera de 10K, sin mayor aspiración que llegar, dado que tengo 1h30 de tiempo tope para tamaño reto, cuando en otros tiempos completaba esa distancia en menos de 59 minutos.

Y la verdad es que tengo un cierto nervio metido en el estómago, porque no estoy para afrontarla con grandes garantías de hacerlo en menos de 1h10 (con esta marca me daría con un canto en los dientes), y además también quiero correr sin pararme a caminar en la única cuesta que tiene el recorrido, a partir de la rotonda de Labañou hacia la torre Milenium.

La previsión metereológica indica que puede llover, de forma dispersa, y con viento del oeste. Así que si ese viento no es fuerte, la lluvia puede venirme bien, dado que estos cerditos odian el sol y el calor (son cosas del tocino).

Sólo me queda desear toda la suerte del mundo a los que correrán con nosotros en Coruña, tanto la Maratón con nuestros Javieres (Vasco y Maratoniano), Gaspar y por supuesto, nuestro míster, Alex Martínez, en un nuevo asalto a la distancia de Filípides, como a los que corren en el 10K, como Carmiña y Laura (de nuestro Club, Running para Todos), o los que nos acompañan de otros clubs, como el incombustible Paco Bao, de Trotadas, y nuestra querida Mariquiña Corredoira, de la escuela de corredores de Pedro Nimo. Allí nos vemos chic@s!!

También desear la mayor de las suertes para los que se enfrenten al Mapoma y demás carreras de Madrid, como nuestros hermanos Trotadas (Carlos y Miguel), o a Edu, seguidor de este blog, e hijo adoptivo de Meda.

Y finalmente a los compañeros y amigos que participarán en la Tebaida Berciana o en la Carrera de Santo Toribio de Astorga. Como véis, muchas carreras para este finde.

A ver qué tal se nos da a todos!!! Pero eso será... en el próximo capítulo.

Camino de A Coruña...

Tres semanas casi sin sentarme delante del ordenador, para contar todo lo que está ocurriendo en esta Cofradía. Aunque suene a excusas, tengo mil millones de cosas pendientes de las que debo encargarme en mi escaso tiempo libre y por eso he faltado a mi cita con el ordenador.

Estamos en Semana Santa, merecido descanso después de un invierno lleno de lluvia, mal tiempo y mucho lío. En estas semanas he pasado por la desilusión de no poder ir a la Vig-Bay por la lesión, a la esperanza de intentar hacer bien las cosas para volver a coger el ritmo.

Siguiendo las indicaciones de los fisios y de Alex, he estado tres semanas caminando y corriendo aumentando tiempos de carrera y disminuyendo los que hacía andando. Entrenos de no más de 30 minutos más ejercicios de acondicionamiento y/o gomas y técnica de carrera. A mi aire, con mi música, obligándome a entrenar los tres días fijados en el plan. Nunca más de 4,5kms en total, pero entregándome a fondo.

No he tenido molestias en la zona lesionada, y sólo la sensación de piernas cansadas, cuestión lógica por otra parte. Así que he ido animándome a seguir. El lunes por fin pude correr media hora seguida, progesivamente y con buenas sensaciones. Esta semana tendré otras dos sesiones: una de 30' más técnica y otra más de 30 minutos más cuestas.

Todo con vista a un objetivo: volver a ponerme un dorsal y correr los 10K de A Coruña, que se celebrarán simultáneamente con la C42 (maratón de A Coruña) el próximo 27 de abril. no tendré un objetivo de tiempo, sino acabar, a poder ser sin parar a caminar en ningún momento, tengo 1h30!!!

Pero eso... será una nueva entrada!!
Feliz Semana Santa!!!

I Carreira e Andaina de Viana do Bolo

Bueno, tal y como comentábamos en el post anterior, teníamos pendiente la crónica de la Andaina de Viana do Bolo, que se celebró el día antes de la Maratón de Valdeorras.

Viana do Bolo (Ourense) es conocida por sus carnavales, su folión y la Fiesta de la Androlla, que se celebra el domingo de Carnaval. Tiene una torre medieval, declarada Monumento histórico-artístico en 1949, y se encuentra rodeada de montañas, ríos y al pie el Embalse del Bao. Es una villa en la que suelo pasar algunas tardes, sobre todo en verano, ya que se encuentra sólo a 28 kms de Meda, mi refugio.

Puestos ya en situación, Marcos e Iván habían puesto mucho empeño en organizar una carrera en su pueblo, aprovechando el enclave natural privilegiado en el que viven, y decidieron crear una carrera y una andaina en medio del monte. Ejercía de padrino de la prueba Pedro Nimo, siempre dispuesto a colaborar y a echar una mano al atletismo popular, si bien los diferentes compromisos que tiene le impidieron estar en Viana.

Nuestro planteamiento era muy sencillo, dado que yo no podía correr, aunque sí caminar, y que muchos iban a participar en la Maratón del día siguiente, íbamos a ir de "troula" con los TrotADAS. El día amaneció maravilloso, soleado, aunque fresco, sobre todo después de tantos y tantos días de lluvia y mal tiempo. A pesar de que llevábamos varios días soleados, nos esperábamos unos caminos embarrados.


Recogimos el dorsal y la camiseta, entregamos una bolsa llena de tapones para "Tapons de Valde", y tomamos un café con Miguel y Paco de Trotadas. Después fotos para la posteridad y salida!!!

Empezamos subiendo a la Torre del Castillo y bajamos hacia el río, rodeando un paseo estupendo (que estaría bien para una buena sesión de cuestas). Tras cruzar el puente del pantano, nos adentramos en una pista rodeada de robledales. La subida era considerable, me recordaba a la subida de la Ramosa en Aquilianos. Subimos constantemente hasta llegar al avituallamiento, situado en el km4.

Tras recorrer Quintela de Pando, enfilamos la bajada, pronunciada y constante hasta la otra orilla del pantano. Y una vez abajo, una pista llana, escoltada por árboles que rodeaba todo el pantano. Alli empezaron a adelantarnos los primeros corredores, jaleados por todos los andarines.

Una vez finalizado este tramo tan agradecido, tocaba volver a subir todo lo bajado, con el hándicap de que el sol apretaba de lo lindo y las piernas no estaban tan frescas. Pero con calma y ritmo, llegamos arriba, a Quintela de Pando, donde nuevamente tuvimos avituallamiento.

Todo lo que nos quedaba hasta meta en prácticamente bajada, bastante técnica, con mucha hoja suelta, y barro, lo que hizo que resbalara en más de una ocasión, aunque sin consecuencias.

Sólo nos quedaba cruzar nuevamente el río para volver a Viana por el tramo inicial (esta vez en subida) rodear el castillo y llegar a meta, aplaudidos por los que llegaron antes.

Por tanto una ruta muy recomendable, para recorrer todo el año, y disfrutar de las vistas.

Desde aquí damos la enhorabuena a los organizadores, que se lo han currado, y mucho, aunque como crítica constructiva pondría un segundo avituallamiento antes de la subida de vuelta a Quintela, ya que los corredores sufren bastante en ese tramo tan largo.

Una más para apuntar para nuevas ediciones!!!

Volver a empezar!!!

Así debería titular mi vida de runner, porque esto es siempre un para-empieza...

Tres semanas llevaba ya en el dique seco, por una pata de ganso que aparecía por allí. No había oído hablar de ella, pero con esto de correr, hay que ver cuánta anatomía aprendemos, sobre todo con la cantidad de lesiones que una arrastra.

He sido paciente y buena, me he dedicado al tratamiento: reposo, hielo y estirar. Tras estas tres semanas, el jueves ya me dieron buenas noticias: puedo empezar a correr, pero con calma, caminar y correr. Así  que el domingo, mientras que mi Deportiva Ponferradina hacía el ridículo en Tenerife, decidí quemar el mal rollo calzándome unas zapatillas y encaminándome hacia el parque, siempre acompañada por mi compañero de Cofradía.


El plan era alternar secuencias de cinco minutos caminando y corriendo, durante 35 minutos. El ritmo debía ser cómodo, evitando molestias y siempre atenta a cualquier sensación de incomodidad. Las sensaciones fueron muy buenas, me hubiera encantado correr todo este tiempo seguido sin parar, pero hay que empezar con buena letra.

Tras una buena sesión de estiramientos, una buena dosis de hielo para la lesión y listo!!!

Ayer lunes tocó volver a ver los compañeros de Running para Todos, para seguir con el planning que me ha preparado especialmente Alex, que serán dos semanas de cacos con dos días obligatorios (más uno opcional) con ejercicios, bien de gomas o bien de acondicionamiento, con el fin de volver a tener buenas sensaciones y ganas de entrenar.

Alex había previsto volver a hacer lo mismo del otro día, pero yo no había visto el planning y opté por aumentar 2 minutos más de carrera, eliminar 2 de caminar, y hacer 4 tandas en lugar de tres. Total: 41 minutos, en los que completé casi 5 kilómetros, encontrándome bien, sin grandes aspectos que reseñar. Para finalizar, ejercicios de gomas con la mayoría de grupos musculares, estiramientos y hielo.

Así mismo, recibimos la visita de Nuria Lugueros, que compartió con nosotros un rato de agradable charla y estuvo viendo cómo entrenábamos. Gracias por venir, Nuria!!!

Mañana miércoles seguiremos con la planificación prevista. El 27 de abril y A Coruña nos esperan, esperemos estar ya listos para volver a ponernos un dorsal!! Pero eso, será en otra nueva entrega.

P.D.: Tengo pendiente una entrada sobre la I Carreira Popular y Andaina de Viana do Bolo, que espero publicar en los próximos días!

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