En el mundo de las carreras populares no todos vuelan, y después de los vencedores, llega el furgón de cola y el coche escoba.

Y es en ese lugar donde el running se ve de modo diferente.

Perseguimos a las gacelas a nuestro ritmo: el trote cochinero...


Historia del Dorsal 301: Cross de Reis de A Rúa

Dejábamos el blog en el recuento de las últimas carreras del año pasado.

Hoy regresamos con nuevas aventuras y desventuras de esta “Real” Cofradía. El pasado 10 de enero, con una lluvia del demonio, un tiempo de perros, decidí ir hasta A Rúa para participar en el Cross de Reyes, que se celebraba en los aledaños de O Aguillón. Además de ser prueba puntuable para el Circuito “Compartindo Valdeorras”, también era el Campeonato Provincial de Cross, en el que el ADAS Valdeorras dominó prácticamente en todas las categorías.

Iba con más dudas que certezas, ya que la semana había sido muy lluviosa, el recorrido iba a estar encharcado (como así fue finalmente), y el entreno del jueves me había dejado los cuádriceps muertos que, a pesar del descanso, no acababan de recuperarse.

Así que allí me presenté, y antes de recoger el dorsal, me di una vuelta por el circuito, más encharcado que embarrado, y con más agua que el propio embalse de San Martiño. Y fue, en ese momento, en el que empezó la historia del Dorsal 301.

El 301 me acompañaría en el calentamiento, en el registro en la cámara de llamadas (ya que era una prueba compartida: Campeonato Provincial de Cross y Cross Popular de Reyes) y en la carrera.
Estrenaba camiseta... pero no pudo ser.
En cuanto puse el pie en la zona de salida, no hubo agua, hubo pies encharcados hasta el tobillo y ropa llena de barro. Como ya me imaginaba el percal, corría con unas zapatillas Salomon de montaña, que me agarrarían más que las Brooks Glycerin de asfalto que uso habitualmente, ya que hace años que no me calzo unas zapatillas de clavos.

Todavía me acuerdo de aquellas JOMA amarillas horrorosas que usé hasta edad Junior, ¿dónde andarán?
Dónde estarán esas zapatillas?
A lo que iba…

Que me vi en el cajón, con todas las corredoras, y me dije… “Qué demonios estoy haciendo aquí?” y se oyó el disparo. En la primera zancada tenías cuidado de no meter el pie en un hoyo. En la segunda, ya me dio todo igual…

Me situé en cola del pelotón, detrás de una chica del Veteranos Ourense, sin ritmo, sin frescura en las piernas, iba pisando los charcos sin saber hasta dónde llegaba el agujero… Así que, al finalizar la primera vuelta, tras 1.5kms, pensé en que no era un buen día para correr y que hoy el dorsal vencería al Cerdito. Y me paré.

Lejos de ser una derrota, es un estímulo para seguir entrenando y dar el callo.


Volveremos…

Resumiendo el final del año (II)

Habíamos quedado en el fin de la Carreira Popular de Nadal de A Rúa, en el que me había divertido, había ido a buen ritmo y con muy buenas sensaciones.

Para finalizar el año me quedaban dos "saraos": la San Silvestre Berciana y la San Silvestrada de los TrotADAS.

San Silvestre Berciana

El pasado 27 de diciembre se celebró la San Silvestre Berciana, por las calles de Ponferrada. Se decidió un cambio de recorrido, por fin!!! agradecido para el corredor, que no tiene que dar dos vueltas, rápido y entretenido. Bravo por ello!!

Dado que había andarines y corredores, aparte de patinadores y niños, decidí apuntar por sorpresa a mi madre, una mujer superactiva de 77 años, y a la Cofradía al completo, por fin!!! Después de 6 meses,  nos apuntaríamos los dos a una carrera.
Amaneció un día con niebla, tan habitual en las últimas semanas de diciembre, si bien despejaría con posterioridad.

Más de 1200 participantes y no sé cuántas ediciones de la "época moderna" (para mí la San Silvestre tradicional era la que se celebraba la tarde del 31 de diciembre a las 16h, cuando yo corría hasta la edad Junior), pero se sigue saliendo tarde y la salida es caótica.

Tras el primer kilómetro, en el que me dediqué a adelantar y ser adelantada en medio del caos circulatorio, adopté un ritmo adecuado para los 5 kilómetros, en los que me encontré a gusto, más fuerte de lo habitual en los últimos meses, y cuál sería mi sorpresa cuando llegué a meta en 30 minutos!!! Llevaba dos años sin correr un 5k en ese tiempo, así que las sensaciones fueron maravillosas.

Si se me permite un par de sugerencias constructivas, le recomendaría a la organización un par de cosas:
- Dado que hay corredores, patinadores y andarines, haría salidas escalonadas (como hacen en Dragomán): los andarines primero, para que puedan disfrutar de la llegada de los corredores, y que puedan asistir en su integridad al sorteo final, porque todavía estaban llegando andarines cuando se inició el sorteo. Considero que es una falta de consideración hacia ellos.
- La idea del chocolate caliente fue maravillosa, pero, por favor, no la pongáis justo debajo del arco de meta, porque cuando llegué yo, me tuve que frenar en seco, con el tremendo tapón que había. Eso es también fruto del poco civismo de algunos, que han llegado antes y no se dan cuenta que todavía hay gente en carrera.

Quitando esas apreciaciones, la verdad es que me divertí mucho!!

San Silvestrada de TrotADAS

Para finalizar el año, y van 4 años ya, me fui hasta O Barco a correr las últimas zancadas del año con los amigos TrotADAS, para celebrar el cambio de año.

Afortunadamente la lluvia dio tregua, y pudimos compartir 5 kilómetros de risas y diversión a un ritmo tranquilo, entre la barca y Viloira, ida y vuelta. Por último compartimos una botella de sidra y unos polvorones para irnos para casa antes de finalizar el año.


Un broche de oro para finalizar el año de vuelta a las carreras, en las que nos hemos divertido, hemos sufrido y hemos conocido a gente.

Esperemos que el 2016 sea propicio para todos y que traiga salud para poder hacer lo que más nos gusta: correr.

Resumiendo el final de año... (I)

Llevo semanas sin escribir, no porque no tenga cosas que contar, sino por la falta de tiempo para centrarme y contarlo todo...

Habíamos dejado las crónicas de los Cerditos Voladores en Porto, con la Family Race y unas maravillosas sensaciones. Desde entonces y hasta el 31 de diciembre hemos entrenado, hemos "competido" y nos hemos divertido.

Haremos un recorrido por todas ellas, dejando las San Silvestres para la entrada siguiente.

San Martiño de Ourense

Una semana después de estar en Porto, me fui hasta Ourense a participar en una de las pruebas más multitudinarias de Galicia, la Carreira Popular de San Martiño. Era la cuarta vez que participaba y la primera que correría sola, ya que el compañero tenía que quedarse en Ponferrada.
Haciendo la ronda de calentamiento. Gentileza de Tito Picouto
La táctica era la misma que en Porto y me funcionó. Yendo de menos a más (el segundo 5K fue más rápido que el primero) acabé con alegría, sin parar a caminar en ningún momento y con la mejor de las sonrisas cuando me encontré a Tito, ya en el kilómetro 9.

Tiempo discreto, eso sí, pero muy animada.
Gracias Tito por esta foto en el kilómetro 9, la cuesta en la que me rendí hace 4 años.

Carreira Popular do Nadal. A Rúa



Ya inmersos en diciembre, en un dia absolutamente loco, con la comida todavía en la boca, me fui hasta A Rúa a participar en la IV Carreira Popular do Nadal. Después de dejar atrás un día frío y con niebla, me encontré allí 20 grados y sol. Y yo en mallas de invierno!!!

Eran 8 kilómetros prácticamente planos entre árboles y viñedos, en un recorrido muy agradable. Llevaba un mes de diciembre con entrenos llevados a buen ritmo y saliendo a caminar cuando no había entreno con Álex, y fui poco a poco, de menos a más, adelantando gente desde la mitad del recorrido hasta el final y con buena marca.

Porque iba con una previsión de correr en 53 ó 54 minutos, finalmente fueron poco más de 49 los minutos que invertí, dejándome una sensación magnífica, que se confirmaría en la San Silvestre Berciana.

Continuará...

Otro gran día: Family Race de la Maratona do Porto

Porto es probablemente la ciudad que más me ha marcado en mi vida, junto con Santiago, Madrid y París. Tuve la oportunidad de vivir en ella hace 15 años, cuando realizaba el proyecto fin de carrera. Una ciudad que no te deja indiferente, o la amas o la odias. Es nuestra segunda ciudad, a la que volvemos con alegría e ilusión, cambiando el castellano por el portugués, el chorizo por el bacalhau y la Estrella Galicia por la SuperBock.

La Maratona do Porto y todo el ambiente que se crea a su alrededor nos ofrecen un aliciente extra a la hora de correr en una ciudad que vive de cara al mar y por y para el deporte. La Family Race del 2015 sería la prueba objetivo de otoño. Llevaba 2 meses entrenando con tesón, tratando de no fallar en las sesiones, haciendo caso a Álex en todo momento. Haciendo las cuestas, saliendo a rodar, cumpliendo todo el plan en la medida de lo posible. Afortunadamente las piernas respondían y no me dieron ningún susto en las semanas previas.

Y allá que nos fuimos, el jueves por la tarde, en tren, como en aquel año1999. Tras hacer noche en Vigo, nos presentamos en la "Cidade Invicta", con un tiempo maravilloso, que se prolongaría todo el fin de semana. Dejamos las cosas en nuestro habitual "Cuartel General" y bajamos hacia el Palacio de Congresos de la Alfândega, lugar hagitual para recoger dorsales y ver la Expo Marathon. Acostumbrados a bajar el sábado, el ambiente del viernes era muy tranquilo, entrega fluida de dorsales, muchos voluntarios ayudando a la hora de moverte por la Feria, y hasta un fotomatón!!
Aquí estoy!! Recogiendo mi dorsal
El viernes lo dedicamos a patear, a disfrutar un poco de la tarde-noche de Porto y vivir la ciudad.

El sábado amaneció radiante. La idea era salir a trotar los 20 minutos de rigor, pero amanecí con dolor en ambos empeines y el gemelo derecho me molestaba, fruto de caminar más de 10 kms el día anterior con unas botas planas. Optamos por aprovechar el super día y acercarnos al Queimódromo, sede de la salida y llegada de la carrera del día siguiente, y pasear por los paseos entre los castillos do Queijo y Foz. El ambiente era increíble!!! Corredores trotando aquí y allá, bicis por doquier, surferos aprovechando la playa de Matosinhos... y hasta gente bañándose!!! Así que también aproveché para meter las patucas en el agua y relajarme.
Mis fieles compañeras, las Brooks Glycerin 12
La tarde del sábado opté por descansar, cenar pronto, ponerme hielo en las piernas y dejar todo listo para el día siguiente.
Y el despertador sonó a las 6h de la mañana. Era el gran día, estaba nerviosa. Había vivido el ambiente previo en el hotel, lleno de corredores. Lo tenía todo listo. Desayuno con calma, aunque teniendo muy clara la hora máxima de salida del hotel.

Nos encaminamos al metro de Casa da Música. Eran muchos los corredores que ya estaban allí esperando. Y cuál fue nuestra sorpresa cuando llegó el metro y era corto!! Cómo podía ser que MetrodoPorto no hubiera previsto que debía poner trenes largos? Así que entramos como pudimos en el convoy y los 20 minutos de recorrido hasta Câmara de Matosinhos fueron a tope, con gente de muy diversas nacionalidades charlando animadamente. Se mascaban los nervios!!!
 
 Recorrido grabado a fuego y aprendido de memoria. Allá que voy!
Al llegar a la parada acordada, sólo quedaban 500m para la salida. Eran casi las 8h30. Apenas había calentado, pero el caminar rápido ya me animó las piernas. Me encontraba bien. Dejé la bolsa en el guardarropa y fijé un punto de encuentro para la meta. Este año era el primero que correría sola. Juanma no estaba preparado, tras parar 3 meses de entrenar, y llevar apenas 10 días corriendo. Y ése era mi principal miedo. El no tener un apoyo a mi lado durante la carrera obligaría a estar permanentemente concentrada para no rendirme.
Antes de entrar en el cajón de salida. Ambientazo!
El objetivo era claro: aproximarme a 1h45 lo máximo posible siguiento una única premisa: no rendirme y no caminar. Para ello tenía un ritmo marcado a fuego: 7 min/km. Un pobre ritmo para un cerdito volador, pero asumible si mantenía la concentración. Lo importante era disfrutar al máximo.
TrotADAS y Troteiros de Vigo, amigos a los que no pude saludar en la prueba.
Me fui al cajón y allí sola, pensando en mis cosas, traté de concentrarme, pensar en la estrategia y ahí casi me embarga la emoción, los nervios o yo qué sé!! Y se dio la salida, miles de corredores iban camino de su sueño, de 42K o de 15K. Tras pasar el arco de salida, frenazo en seco, la curva de 90 grados para salir a Circunvalação nos frenó a todos. Allí saludé a un par de chicas del León Corre, que participaban por primera vez. Nos deseamos suerte antes de perdernos en la marabunta de corredores.
La salida del Queimódromo. Impresionante hilera de corredores. Más de 15000 corrieron el domingo
Llegamos a Rotonda de la Anémona, centro "neurálgico" de la carrera, y enfilamos hacia el Castelo do Queijo en breve bajada. Allí, frente al Edificio Transparente, animaba con su alegre ritmo el grupo Projecto Bug, haciendo que la gente aplaudiera, gritara y se animara. Tras la rotonda del Castillo, tocaba subir aquella larga cuesta de dos kilómetros, otros años enfilada en la parte final del recorrido. Concentración y ritmo para pasar aquel escollo. Se ven los primeros caminantes.
El grupo Projecto Bug animando el cotarro. Bien por ellos!!
Tras dar un giro de 180 grados, volvemos hacia abajo y enfilamos hacia la derecha en un tramo de falso llano que picaba hacia arriba, antes de una buena cuesta justo en el kilómetro 5. Concentración!!! Recojo el avituallamiento líquido, bebo a sorbos sin parar y me echo agua en las piernas. El calor reinante era importante.

Tramo de bajada y subida nuevamente hasta llegar nuevamente a la Rotonda de la Anémona. Era casi el kilómetro 9. Tiro la botella de agua vacía, que me acompañó durante casi 4 kilómetros y allá al fondo saludo a Juanma. Estaba preoupado, porque había pasado más de una hora y no me había visto. "Qué tal vas? Voy muy bien, no te preocupes." Y me pierdo hacia Matosinhos.
Kilómetro 9. Animada y con ganas de seguir!
En ese momento, nos cruzaríamos constantemente con corredores de la Maratón, grupetos, grupos grandes alrededor de los globos, ánimos a uno y otro lado de la calle. Y llega el kilómetro 10. Miro mi reloj: 1h12. Voy por el buen camino.

La estrategia seguía siendo la misma durante toda la prueba: buscar pequeñas referencias, seguir el ritmo de aquellos que más o menos iban al mismo que yo, y cuando esa referencia era alcanzada, buscar otra más allá. Esa estrategia era la buena. En el avituallamiento del K10, situada casi en el kilómetro 11, cojo una botella de agua, me refresco y me mojo brazos y piernas y me la echo por encima. Cuando ya iba de vuelta desde el final del puerto de Leixões, ya llegando al kilómetro 12, los adoquines me van molestando la rodilla izquierda. En ese punto, los voluntarios cruzan la calle y nos ofrecen agua de nuevo para evitar la deshidratación. La cojo de buen grado y me refresco otro poco más.
Las animadoras precediendo a los primeros de la maratón, que ya bajaban hacia Ribeira.
Tras una curva a la izquierda, llego al kilometro 13. Me siento bien, animada, voy dejando atrás más caminantes, y me animo a seguir más allá. A lo lejos se vuelve a ver la playa de Matosinhos y se intuye la Anémona. Ya está hecho!!! La gente anima, te lleva en volandas. En el kilómetro 14 se separan nuestros pasos de los maratonianos y allí me espera Juanma para acompañarme trotando apenas 100 metros y me deja disfrutar del momento de gloria.
Kilómetro 14. Ya saliendo de Matosinhos. Ya quedaba apenas la rotonda y la subida final.
Ya sólo quedaba subir apenas 200m para entrar en el Queimódromo, por Circunvalação, acompañados por decenas de mensajes de ánimo a izquerda y derecha de la calle. En ese momento el cansancio no existía, sólo quedaba darlo todo en la recta final, cuando allá al fondo ya se vía el arco de meta.

Grito de alegría y darlo todo en esos metros para parar el crono en 1h52 tiempo oficial, tiempo neto 1h46'31. Objetivo cumplido, sin caminar, sin rendirme, sin sufrir y concentrada al máximo. Ése es el camino y ésa era mi gran victoria contra mis miedos.

Tras recoger la medalla, saludé a Guille Gargar, que entró en 7º lugar en la Family Race. Después recogí mi ropa y estiré con calma. Aproveché para ver el ambiente, hacerme unas fotos muy divertidas en el stand de Montepío y ver la llegada de la Maratón.

En definitiva, a pesar del tapón de la salida, del lío del metro, el recorrido me ha gustado. Pierde el encanto de salir de Boavista y el centro, pero los casi tres kilómetros de subida se llevan mejor al principio que al final.

Sólo queda agradecer a los voluntarios, a la organización, a la gente de los avituallamientos, a todo el staff de HF Tuela Porto (donde se desviven por los corredores), a Alex Martínez por animarme desde San Sebastián el sábado, cuando me asaltaban las dudas, y a Juanma, por darme fuerza todo el camino, por confiar en mí, y por sonreír cada vez que pasaba por la Anémona. Gracias, gracias, gracias!! He vuelto a recuperar la confianza.

La próxima carrera (la número 65) será este domingo, en la San Martiño de Ourense, en la que participaré sola, y sin acompañante, pero con el mismo espíritu y las mismas ganas de sacarla adelante.

¡¡Nos vemos!!

Corriendo entre viñedos: 1er Gran Premio de Montaña DO Valdeorras

Siempre es un lujo ver nacer una carrera, sea donde sea, y vivir la ilusión de aquellos que organizan una prueba en su casa y ponen su empeño en que la visita a su pueblo/ciudad y la participación en la carrera te deje con el suficiente buen sabor de boca como para volver en la siguiente edición.


Y por ello, cuando se anunció el Gran Premio de Montaña y Andaina D.O. Valdeorras, no dudé en apuntarme, a pesar de que la montaña no es lo mío. Pero el poder recorrer una parte de la comarca que apenas conozco, era suficiente aliciente para madrugar un domingo, ponerme las zapas y brincar por los montes.

Existían diferentes modalidades: trail largo/andaina de 20k y trail corto/andaina corta de 7k. Perfil exigente para el primer caso y perfil más asequible a los novatos como yo en el segundo.



Por fecha coincidía con otras pruebas más multitudinarias (Barrancas de Santalla, Coruña10), por lo que el número de participantes no era muy elevado, pero el ambiente era magnífico. Desde las 9h de la mañana salían, cada 30 minutos, participantes en las distintas categorías. La nuestra era la última, ya que éramos los que menos tardarían en finalizar el recorrido.
Con Miguel, del TrotADAS de Valdeorras, antes de la salida.
Tras hablar con Iván, organizador de la carrera, la estrategia era simple: subir caminando ya que los 3 primeros kilómetros eran de subida constante, en la que se salvaban más de 200m de desnivel, y llanear y bajar corriendo, en los 4 kilómetros restantes.

El primer tramo quitaba el aliento. Yo salía con unas Salomon de montaña, y el primer kilómetro y medio era de asfalto. Lo sabía pero al llover el día anterior, preferí no subir con zapas de asfalto por si acaso. Y fue un error. 
Subiendo en el primer tramo de la prueba (Foto: Erik)
En fin, soy un cerdito volador, estoy acostumbrada a ver las carreras desde la cola del pelotón, pero lejos de rendirme, me quité los auriculares y simplemente disfruté del paisaje, en medio de viñas a mi izquierda y pinares a mi derecha. De vez en cuando echaba la vista atrás para ver las impresionantes vistas sobre el valle de A Rúa, con el Embalse de San Martiño a su lado. 

Una vez coronado el alto, en el punto en el que se separaban los recorridos cortos y largos, giré a la izquierda hacia un tramo de bajada, continua y constante, con alguna piedra suelta pero asumible. Los cerditos odiamos subir y somos muy torpes bajando, pero lo fuimos llevando. 

La bajada acabó cuando llegué al avituallamiento del km.5. No hacía calor, se estaba bien, pero venía recalentada de la bajada, así que comí un trozo de sandía, bebí agua, me eché unas risas con las voluntarias, y seguí hacia meta. Quedaba llanear por un sendero entre las huertas y viñas cerca de la Bodega Quinta da Peza.

Cuando quedaban 600 metros, allí me esperaba Juanma, que todavía estaba convaleciente de su ciática, justo al final de la cuesta final, justo antes de enfilar hacia el pueblo de Fontei, donde estaba la meta.

Entre viñas, a falta de un kilómetro de meta. (Foto: Erik)
Prueba superada, recompensada con trofeo (3ª fémina y 1ª veterana), recibidos tras un picoteo regado con un buen vino de Valdeorras.
Podio Categoría Absoluta Femenina. (Foto: Erik)
En definitiva, una mañana bien aprovechada, en buena compañía, y en una carrera en familia pero muy bien organizada, con mucha ilusión y con un recorrido tal vez un poco corto (un par de kilómetros más hubieran estado mejor) pero vistoso.

Esperamos la 2ª edición!

Tiramillas: Milla de O Barco 2015

Si hay una carrera clásica al final del verano, ésa es la Milla de O Barco.

Lo es por múltiples razones: porque está encuadrada en las Fiestas do Cristo (con un ambiente increíble), porque tiene carreras para todas las categorías (desde todas las categorías infantiles, y hasta élite masculina y femenina), porque el Club ADAS y la Delegación de atletismo organizan la prueba a la perfección. Por algo llevan 29 ediciones, con muchísima participación. ¿Qué más se puede pedir?

Y hasta O Barco nos fuimos, y tras aparcar, nos acercamos al Teatro Lauro Olmo a por el dorsal y había muchísima gente: niños nerviosos con su dorsal, padres acompañándoles (algunos de ellos también corredores) y público que se iba acercando al circuito. Las carreras menores estaban a punto de empezar y como me quedaba una hora para la carrera, pues me fui a tomar un café con hielo antes de ir a calentar.

Allí me encontré con Noemí Villar, gran corredora, que se había acercado hasta O Barco a ver la prueba. Noemí y yo coincidimos en categorías  inferiores en el desaparecido Club ENDESA de Ponferrada, y fue un placer charlar algo con ella y luego escucharla animarme en el transcurso de la carrera. Gracias guapa!!!

A falta de 30 minutos, me fui a la orilla del río a calentar. Allí compartí zancadas y estiramientos con Paco Bao, Carlos y Fito, del TrotADAS Valdeorras, con los que compartiría camiseta, ya que llevaba la camiseta rosa que amablemente me habían regalado. Qué menos!!
TrotADAS power, con Carlos Revuelta y Paco Bao
A las 18h50 nos convocaron a cámara de llamadas, ese rincón cerrado y acotado en el que nos concentraron a todos antes de encaminarnos todos hacia la salida. El ambiente iba creciendo a medida que se iba acercando la hora de las carreras élite. Saludé a algunos corredores más y a la salida!! Todas las categorías de chicas adultas (curiosamente todas veteranas de más de 35 años) correríamos con los veteranos de más de 45 años. Se mascaba el nerviosismo, pero algunas bromas entre nosotros hicieron que el ambiente se distendiera.

Esperando la salida... (Foto: Diario O Sil)

A las 19h03 se dio la salida. Yo iba con la misma filosofía que en A Rúa, a divertirme, sin importarme ritmos, ni puestos. Debíamos dar prácticamente 3 vueltas y media al circuito, que incluía curvas de 180 grados, tan molestas porque te tienes que parar prácticamente para seguir adelante. Según iba haciendo el recorrido, era muchos los que me iban animando, muchos TrotADAS que no participaban y así como Fer, compañero de entrenos con Running Para Todos. Gracias chic@s!!!
 El Gran Paco Bao, un veterano ilustre del atletismo valdeorrés

 Dando unas vueltillas... :-)
Carlos Revuelta (Dorsal 88) haciendo el giro de 180º en meta.
Fui prácticamente en el mismo puesto toda la carrera, sin adelantar ni adelantarme nadie con lo cual me supe colocar en mi puesto perfectamente. Recta final de llegada y meta por fin!! Marca discreta: 8'51", pero contenta porque me lo he pasado bien. Nuestra carrera (veteranas A) la ganó Carmiña (amiga y compañera de Running Para Todos) en un apretado sprint, ¡¡bien por ella!! . En la meta, avituallamiento líquido, camiseta de recuerdo y una botella de vino, obsequio habitual en esta prueba.
Apretadísimo sprint final de Carmina (izqda) y Mónica (derecha). Qué grande eres Carmen!,

Tras estirar, fui al coche a cambiarme para ver las carreras élite, saludando y charlando con gente, que se preocupaban por la evolución de Juan, que afortunadamente va mejorando poco a poco.

Ambientazo total para ver la evolución de las carreras élite, victorias de Solange Pereira (con Nuria Lugueros en segundo lugar) y de Saúl Ordóñez en un apretadísimo sprint. Está claro que O Barco siente su milla como uno de los acontecimientos más importantes de sus fiestas.
 Con la vencedora de la Milla élite, Solange Pereira, Campeona de España de 1500ml en 2015. Muchas gracias por tu simpatía!
Los tres Runneros juntos, Fer, Carmen y yo. Vaya trío!
En resumen, carrera 61 con buenas sensaciones y con ganas de más, que anima a tomar la nueva temporada de entrenos con Running Para Todos con muchas ganas. Vamos a por ellos!!!

Agosto de carreras: I Carrera Popular y Andaina Concello de A Veiga

Aprovechando que el fin de semana del 15 de agosto es cuando más gente hay en el Concello de A Veiga, el Ayuntamiento, junto con el ADAS Proinor y la Delegación Valdeorresa de Atletismo, organizaron la I Carreira Popular y Andaina del Concello de A Veiga.

En muchas ocasiones hemos comentado, entrenando por los montes de Meda, que sería maravilloso poder correr por el entorno con un paisaje espectacular y fue una alegría que surgiera esta prueba.

La lumbalgia de mi compañero de cofradía se tornó en ciática que, a día de hoy, todavía le tiene absolutamente mermada la capacidad física, así que subí el domingo 16 por la mañana por el simple hecho de disfrutar la carrera popular en mi pueblo y disfrutar de una rica comida en familia.

El recorrido tenía forma de pirámide: los cuatro primeros kilómetros serían de subida, que se bajaría los otros cuatro kilómetros. El entorno era de sobra conocido por mí, sobre todo cuando se recorría de noche en busca de las mejores fiestas en las diferentes parroquias del concello :).


Y allá que me presenté. Saludé a mucha gente, algunos corredores, amigos de pueblos vecinos, trabajadores del concello... el ambiente era inmejorable, los andarines ya habían salido y sólo quedábamos los corredores, charlando y calentando. La metereología acompañaba, el calor no era tal, corría el aire y las nubes permitirían correr con comodidad.
Los TrotADAS no podían faltar!!!

A las 11h se dio la salida, el primer kilómetro era en bajada y falsos llanos. Saludando aquí y allá, entusiasmada. Tras cruzar el puente de A Veiga, nos tocaría girar a la izquierda, hacia Corzos para enfilar la parte dura de la carrera.
Empezando la carrera, en la plaza do Concello. (Foto: Diario O Sil)
Sube y sube y sube. Me lo tomé con filosofía, con Paco Bao a mi lado, pero tras un kilómetro de subida, con los gemelos pidiendo la hora, decidí caminar con paso vivo para no perder mucha comba. Y allí me encontré, acompañada por la ambulancia de cierre de carrera, pero sin importarme lo más mínimo. La carretera tiraba hacia arriba, pero rodeada de árboles, prados verdes, y el sonido de los pájaros, qué más podía pedir?

Llegando al cruce de Baños, acabaría el recorrido duro. Y hala, ahora para abajo!!! Ahora sí que me lo pasaba genial, venga para abajo, sonriendo como si fuera la primera de la carrera, disfrutando a tope del recorrido. No sé por qué, pero no dejé de sonreír en lo que quedaría de carrera. En la plaza de Baños, avituallamiento: "Paso a una de Meda (y de Candeda, claro!!)".

Los dos kilómetros que quedaban eran llanos, falsos llanos, subiditas y bajaditas, que hice corriendo y caminando tramos de 20 metros para recuperar. Sólo quedaba afrontar la subida del colegio, de unos 50 metros de subida, pero con un porcentaje que me recuerda a Dragomán. Superado el último escollo, sólo quedaban entrar en meta, en subida, con la mejor de las sonrisas, animada por mi hermana y mis primos, que me esperaban. Ambientazo total!!! Si está claro que los últimos somos los que más aplausos llevamos!! :)
Entrando en meta, encantada!! (Foto de la organización)

Tras cambiarme de ropa e hidratarme, me quedé viendo las carreras infantiles (muy aplaudidas) y a la entrega de trofeos.

En resumen, quedé encantada de correr allí, acompañada de gente estupenda, la organización volcada, los voluntarios también, el público entusiasmado... Esperemos que esta primera edición venga seguida de muchas más!!!

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