En el mundo de las carreras populares no todos vuelan, y después de los vencedores, llega el furgón de cola y el coche escoba.

Y es en ese lugar donde el running se ve de modo diferente.

Perseguimos a las gacelas a nuestro ritmo: el trote cochinero...


Mostrando entradas con la etiqueta 21lunasymedia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta 21lunasymedia. Mostrar todas las entradas

Ponferrada sale a la calle: Crónica de las 21 lunas y media

NOTA: Esta crónica lleva escrita varias semanas. Pero es hoy cuando por fin la publico.

Muchos de los os pasáis por aquí sabéis que vivo en Ponferrada, y muchos también sabéis que no me gusta correr en casa. Será manía mía, tal vez porque me da vergüenza, o por otras causas. El caso es que llevaba años sin participar en carreras en la ciudad, más allá de la San Silvestre o, más recientemente, los 5000 pasos contra el Cáncer.

Este año la organización de las 21 Lunas y Media había decidido preparar una prueba paralela a los 21K, de 8 kilómetros, lo que abre el abanico a los menos osados para que puedan participar y disfrutar del running nocturno en la ciudad. Después de la Travesía de Aquilianos me vine arriba y decidí apuntarme al 8K. Desde Aquilianos había salido un par de días con la bici y un entreno con el club. La semana anterior a la carrera apenas había hecho nada, pero me veía con ganas de correr.

El viernes ya tenía un "come-come" muy grande y tras la jornada matinal de trabajo del sábado, los nervios se fueron apoderando más de mí. No sabía qué comer, no quise dormir siesta, y después de recoger el dorsal a media tarde, no sabía qué merendar-cenar. ¿Qué me pasaba? Después de 75 carreras, ¿la 76 iba a ser diferente?

Eran las 20h30 y la carrera empezaba a las 22h15. Una ducha fresquita para activar las piernas, me puse el "uniforme de gala", dejamos el coche en meta, y me fui trotando a la salida. La temperatura era muy buena, incluso algo fresca, y cuando llegué al castillo me encontré con los compañeros de RunningParaTodos para calentar. El ambiente fue creciendo a medida que se iba acercando la hora de la salida. Tras las pertinentes fotografías y desearnos suerte a todos, se dio la salida.

Foto de familia antes de salir
El recorrido de los 8K es sencillo, Una subida de unos 200 metros en el kilómetro 2, bajada hasta casi el kilómetro 4, llaneo hasta pasado el 6, ligera subida, y luego llanos y falsos llanos hasta meta. El primer escollo, y más duro, lo pasé de broma en broma, saludando a corredores y algunos espectadores.
Gracias a Roberto por esta foto ya en el cajón de salida
Cuando me di cuenta, iba bajando de nuevo hacia el castillo, rodeada de un ambiente espectacular, con muchísimo público, que te llevaba en volandas, en la Plaza del Ayuntamiento, en la Calle del Reloj, en la Plaza de la Encina y en la Calle Gil y Carrasco hasta el Castillo. A partir de ahí, con bastante menos público, iba a buen ritmo.

Tras pasar el kilómetro 5, sólo quedaba subir hasta Correos, recoger el avituallamiento, y acabar en el falso llano. Ahí seguí más o menos concentrada hasta que me adelantó Alex, que iba con la bici detrás de Sergio Sánchez, ganador en la media maratón.

En los últimos kilómetros ya sólo quedaba apretar para adelantar a algunas corredoras, para plantarme en la pista del Colomán Trabado en menos de 53'44", contenta y con muy buenas sensaciones, teniendo en cuenta que contaba con hacer sobre unos 55 minutos, a mi ritmo lento.

Recogí medalla, avituallamiento y me cambié de ropa y esperé con mis compañeros de club por los valientes de la media maratón. Allí nos enteramos que el club había hecho pleno en el podio femenino en los 8K. Bien por Carmen, Lucía y Patricia!!!
Olé este pleno de chicas!!! Qué grandes sois!!
En resumen, buena iniciativa por parte de la organización, organizando una prueba paralela de 8K, ya que amplía el abanico de participantes.

Es una lástima que una prueba que, en el mes de julio tenía mucho tirón porque era la única media maratón del noroeste, tras bailes de horarios y fechas, en junio no lo tenga tanto, teniendo en cuenta que al día siguiente era la media maratón de Burgos.

Y también recomendar que la entrega de premios no se demore más allá de la llegada del último corredor, ya que aún se tuvo que esperar una hora más para la entrega de trofeos.


Y el viento no pudo con el Cerdito Volador… Vig-Bay 2016

Habíamos dejado al Cerdito Volador en pleno ataque de canguelo a falta de tres días para la carrera objetivo de primavera.
Y el sábado por la mañana nos fuimos hasta Vigo, con las previsiones climatológicas nada halagüeñas para el domingo, lluvia y viento de cara, pero la ciudad olívica nos recibió con un sol espléndido, con unas pocas nubes y algo de viento, aún en ese momento pensaba que tal vez el tiempo nos respetaría.

Al llegar al Verbum, me encontré con mis compañeros de RunningParaTodos.com, que aparte de recoger su dorsal, entregaban folletos de información de las 21lunas y media, Media Maratón de Ponferrada.

Una riquísima cenita temprano en una pequeña pizzería cerca de Coia, donde nos alojábamos, y pronto para la cama.

El domingo sonó el despertador a eso de las 7h15 de la mañana. Al levantar la persiana, el panorama no pudo ser más desolador: lluvia a dolor y viento que daba miedo. ¿Cómo podría yo plantearme siquiera correr 21 kilómetros con éxito con semejante tiempo? En ese momento lanzo una duda en el whatsapp del club: ¿malla corta o larga? ¿camiseta de manga larga o manguitos? Una lluvia intensa podría dejarme las piernas heladas todo el camino… y el viento podría ser peor.

Tras un minuto en la calle… ¡¡¡¡¡el diluvio!!!!! Todos resguardándonos como podíamos, debajo de dónde fuera para no mojarnos. En ese momento me asalta la duda… ¿me pongo en la salida? No lo tenía nada claro, pero tras parar la lluvia, decido echarle ovarios y meterme en el cajón.
Resguardada bajo el diluvio. ¡Cómo llueve!
Suena el himno gallego (se me pone la carne de gallina), y tras finalizar… cesa la lluvia. ¡¡Milagro!! Sale la carrera, miro a mi compañero de Cofradía, con pena y preocupación, porque me asaltaron las dudas. ¿Podré ir sola durante 21 kilómetros? Ánimos de último momento y me lanzo a correr.

La serpiente multicolor va avanzando por la Avenida de Samil y me lleno de ambientazo total. ¡Incluso aparecía el sol! Vamos acabando el tramo cómodo y empezamos los cuatro kilómetros más duros orográficamente hablando: la subida a Canido y la larga cuesta de Mide. Poco a poco va estirándose el grupo de cola y llega el avituallamiento del kilómetro 5. Cojo mi botella, la abro y bebo a sorbos tranquilamente, incluso caminando unos 100 metros.  Llegado el kilómetro 6, empieza la bajada hacia Praia América en un recorrido cómodo y un ritmo tranquilo.

Paso por Saiáns, y en la rotonda distingo la casa de mi amigo Fernando, que vive en Madrid. En ese momento anoto en mi particular cuaderno de bitácora de esta carrera que les mandaría un saludo a él y a mi gran amiga Emilia. Ahí va!!

El viento es molesto, de cara toda la carrera, y se hace más patente a medida que perdemos el resguardo de las casas. En el kilómetro 10 abro un gel y me lo tomo, me quito el chubasquero y bajo ya al núcleo urbano de Nigrán. En ese momento llevo 1h11 de carrera y me encuentro bien, con ganas de correr, en un grupeto de 3 o 4 corredores que nos vamos adelantando sucesivamente.
En el kilómetro 11, volando en uno de los mejores tramos de la carrera (Foto Tito Limio9

Ya en Praia América, nos encontramos con el viento en su esplendor. Rodeamos el pabellón y enfilamos hacia Monte Lourido. Ahí ya hace complicado el correr, sobre todo hasta llegar al kilómetro 15, camino otros 100 metros para coger fuerzas, ya que no avanzo. En el avituallamiento, recojo una botella de agua, no la abro y me adentro en Monte Lourido. Miro por segunda vez el fore en toda la carrera: 1h49, mejor tiempo que en Oporto, satisfacción porque no vamos mal de piernas y de fuelle.

Finaliza la subida y ya llegando al 16, abro el segundo gel y bebo agua a sorbos. En ese momento me adelantan dos chicos y una chica, que me animan a seguirles. Acabo de beber y me lanzo en la última bajada antes de llegar a Ramallosa. Suenan gaitas que me emocionan y me encuentro en el punto en el que Mazoman me noqueó hace 3 años: subida antes del puente.

Allí me anima el público y yo, con el subidón de las gaitas, sé que Mazomán no me va a pillar. Subo con brío y cruzo el puente de Ramallosa, kilómetro 17. Comienza a llover con ganas, aunque ya cuando llevas más de dos horas corriendo ya te da igual.

Pasada la rotonda de entrada a Baiona, alcanzo a ver a mi compañero de Cofradía, nervioso porque no acababa de llegar. Me paro, le saludo, me recoge el chubasquero y me dice que me acompañará hasta meta, a mi lado, en la acera, para que los últimos kilómetros no se hagan duros.
Km.19, en las calles de Baiona. Mazomán quedaba muy atrás (Foto: FAZ Atletismo)

En las calles de Baiona, a falta de un kilómetro, no dejo de sentir los aplausos del público y que los corredores que volvían de meta. Las piernas están más cansadas, la cadera izquierda y la rodilla derecha me duelen, pero no dejo de adelantar a algunos corredores hasta la misma recta de meta.
Entrando en meta, recordando a todos los que me acompañaron en estos 21097m (Foto: Pili -RunningParaTodos.com)

Veo 2h35 de tiempo oficial y aprieto el paso para entrar en meta: 2h36h06 de tiempo oficial, 2h33:46 de tiempo neto, tres minutos más que hace tres años, pero con la satisfacción que haber corrido casi toda la carrera salvo unos 300m, sola, sin rendirme y centrada en pasarlo bien, a pesar del viento reinante.
Medalla a lo Rafa Nadal. Qué bien sientan estas victorias contra una misma!

Tras una rica ducha, animada comida con los compañeros de RunningParaTodos.com y a disfrutar de la tarde en Vigo, antes de regresar a Ponferrada el lunes.
Sólo me queda agradecer la labor de voluntarios, del público animoso y de los fotógrafos, que salieron a pesar del día desapacible, y a título particular: a los compañeros runners de mi club y a los amigos por los ánimos en los momentos más inseguros, a Jairo de FisioVital por tener las piernas a punto, a Alex Martínez (nuestro gran entrenador) por conocerme mejor que yo misma por sus entrenos y sus desvelos, a Juan y a mi familia, porque han sido pacientes a la hora de aguantarme en este largo tiempo desaparecida (con tantos entrenos y sin apenas tiempo), y a aquellos que, estéis donde estéis, en las nubes, no dejáis de mirar por este cerdito que el domingo sí voló.

Todos habéis sido el motor para seguir zapatilleando a lo largo de tantos kilómetros.Gracias a tod@s! :)


Las otras 21 lunas y media

Hace unos días se celebró una nueva edición, la sexta, de la Media Maratón Nocturna de Ponferrada. Se trata de una cita ineludible del verano con el running en la ciudad. Más de 800 inscritos en la carrera "grande" y un montón de niños en la carrera familiar han llenado de corredores y de ambiente la ciudad.

Ahora, vista desde la distancia y desde el punto de vista de un corredor que no participó pero que sí colaboró, aún me quedan en la retina y en la mente, fotografías y vídeos de aquellos momentos, que pueden parecer insignificantes, y de aquellas personas que no aparecerán en la prensa por su marca o su puesto de honor en la clasificación.

Recuerdo a los niños, que participaban con especial ilusión en la carrera familiar, algunos acompañados por sus padres, sus hermanos o sus tíos. Llegaban a meta con el objetivo alcanzado y recogían su premio en forma de camiseta, que lucían con orgullo, y su avituallamiento.

Salida de la Carrera Familiar

Una vez finalizada la entrega de regalos, subí a la salida, con el fin de ayudar a los corredores a ubicarse, o a lo que fuera menester. Una vez allí no pude sentir más que mucha envidia, viendo a mis amigos preparados, nerviosos, con ganas de empezar, envueltos en ese maravilloso ambiente, público expectante, música espectacular ("Highway to hell" de los AC-DC), que hacía que los corredores saltaran y gritaran, los espectadores también, y todos quisiéramos echarnos a correr con ellos...
Ambientazo en la salida (Foto: El Bierzo Digital)
 
Tras el kilómetro 2, de vuelta al castillo, animé y aplaudí a todos los corredores, del primero al último, con el público increíble, entregado a la causa, respondiendo a los gritos de los corredores. Más envidia.. :-)

A partir de ahí, peregrinar de corredores por la ciudad, ánimos para los que iban en cabeza, a los de casa, a los del medio y sobre todo a los del furgón de cola, muchos de ellos amigos, que perseguían el sueño de acabar su primera media maratón.

Una vez llegada a mi puesto en meta, en la recogida de los chips, pude disfrutar al máximo de la llegada y de esos pequeños detalles...
 


Recuerdo al vencedor, de rodillas, dando gracias por la victoria.

El vencedor, de rodillas, tras cruzar la meta (Foto: El Bierzo Digital)

Los abrazos de los corredores con sus liebres (oficiales, oficiosas o improvisadas), al llegar, exhaustos pero felices de haber cumplido con su objetivo.
Liebres "oficiales", que ayudaron a los corredores (Foto:MediaMaratonLeon)


Permanecen especialmente las lágrimas de Anina, compañera de la ULE, cuando se abrazó con sus ángeles de la guarda (Pili y Chus), al finalizar su primera media, o la gran sonrisa de Esther, al finalizar su debut en la distancia. La cara de satisfacción de Miguel, María y Luismi al llegar. También el baile de Ramón, o la gran sonrisa y el sprint final de Paco Bao...
Pili, Anina, Chus y Esther, compañeros de Escuela, tras acabar la Media (Foto: Manola)

Éstas son las imágenes que quedarán en mi mente. Porque ellos, los corredores anónimos, más allá de un puesto en la clasificación general, son los grandes protagonistas y los vencedores de las carreras populares.

A ellos les debía esta crónica.


21 lunas y media: desde el voluntariado...

A lo largo de estos algo más de 2 años que llevo reenganchada al running, he participado en 30 carreras, y el punto de vista de un corredor es completamente diferente al del de un organizador.

En la quinta edición de la Media Nocturna, y después de haber participado en las cuatro ediciones anteriores, decidí que no me iba a apuntar, dado que no había prueba de 10K. Pero siempre me rondó la cabeza de ayudar a la organización, porque en eventos de este tipo suelen faltar manos para que las cosas salgan bien y, tras el anuncio del Ayuntamiento de la convocatoria de voluntarios, allí que me apunté.

Los voluntarios hemos ayudado a la organización en las tareas más diversas: preparación de bolsas del corredor, información, consigna, salida y meta, movilidad, preparación y entrega de agua y sales en los avituallamientos...

En mi caso, la tarea encargada era la de colaborar con la Policía Local en materia de movilidad, dado que otros años sólo la policía local regulaba el tráfico y este año, al ser homologada, el circuito debía permanecer cerrado durante toda la prueba. De ahí la importante labor de los voluntarios, con el fin de que los policías locales se encarguen de los cruces importantes y rotondas y los voluntarios sean sus colaboradores.

Durante las horas previas, nos reunimos con la policía local, con el fin de conocer nuestra ubicación, las labores a realizar y resolver las diferentes dudas que pudieran surgir. Ya sólo quedaba esperar a que llegara la hora y seguir las instrucciones de los agentes. Mi ubicación en la carrera me permitía ver dos veces el paso de los corredores, en la cuesta previa al cruce del río (denominado "puente de Cubelos"). Un lugar muy agradecido.

A unos escasos 30 metros se encontraba en avituallamiento del km5, con botellas de agua en baldes con hielo (por fin líquido fresco, a diferencia del agua caldosa de las 2 ediciones anteriores). El baile de voluntarios preparando las mesas, las botellas y los vasos llamaba la atención de los viandantes de la Avenida de la Puebla. Los vecinos, avisados por los carteles puestos en los portales de la zona, se acercaban y preguntaban cuándo empezaba esa carrera y a qué hora pasarían por allí. Una expectación que me agradó mucho, dado que los ponferradinos no somos muy dados a salir a la calle a ver carreras (salvo la milla de la Encina, cuando vienen corredores internacionales).

Con Carmen (mi compañera de ULE Bierzo) antes de que empezara en su puesto en el Avituallamiento 5K.

Tras cortar las calles, pude comprobar que el civismo de ciertos automovilistas brilla por su ausencia, quejándose del corte de las calles, alegando que ellos tienen más derecho que los deportistas, y que si bien estaban al favor de las carreras, no entendían cómo se podía cortar el tráfico del centro de la ciudad... ¿¿Cómo van a hacer cuando se desarrolle el Mundial de Ciclismo?? En fin... En Ponferrada tenemos la "maravillosa" costumbre de salir en coche hasta para recorrer 100m para comprar el pan. Yo tuve que dejar mi turismo en el Toralín a las 18h y me moví por toda la ciudad andando (incluido subir a Cuatrovientos a casa), recuperando la sensación de recorrer a pie las calles céntricas de mi ciudad sin morir en el intento.

Una irónica recomendación para los organizadores: el año que viene buzoneo a todos los vecinos y cierre TOTAL del tráfico. Así fomentaremos el uso del transporte público y el hábito saludable de caminar. :)

Los clientes del bar de enfrente salieron a la calle a animar y jalear a todos los participantes. De haber estado participando en la carrera, os aseguro que subiría la cuesta como un cohete (uno con el anagrama del cerdito volador). :)

Una vez pasados de todos los corredores, tras recibir la orden de la policía local, abrimos el tráfico por nuestra zona, para alivio de algunos, y nos encaminamos hacia la meta, para animar los últimos 500m de entrada al Colomán Trabado, hasta que llegó el último corredor.

Tras la entrega de trofeos, nos quedamos l@s chic@s ULE tomándonos unas cañas, haciendo unas fotos y bailando al son de la música española.

Espero que lo hayáis pasado bien y esperamos vernos todos el año que viene. Y a poder ser, todos con dorsal en la salida...

21 lunas y media: la semana previa...

Si hay un acontecimiento deportivo de importancia en verano en Ponferrada, ése es la "Media Maratón Nocturna", rebautizada este año como "21 lunas y media", que entra en su semana final antes de que llegue la cita, este sábado.

Este año, bajo la organización del club Ultrasport Team, se han lanzado una serie de novedades que, esperemos, eliminen la fama de carrera "maldita", denostada en foros y en blogs por sus participantes. Esta quinta edición nos presenta una carrera homologada, con una carrera familiar paralela, recorrido por toda la ciudad, feria del corredor, ... Tiene todos los ingredientes para una buena noche deportiva en la ciudad.

Así mismo se estrena el nuevo Voluntariado deportivo, que pondrá las bases de cara al Mundial de Ciclismo que se celebrará en Ponferrada en el año 2014.

Los medios de comunicación de la ciudad se hacen eco de la carrera, con el fin de que el público se agolpe en las calles, anime y disfrute de un acontecimiento deportivo único y que colaboren con la organización, sobre todo en materia de tráfico (yo recuerdo subiendo uno de los puentes compartiendo calzada con los coches, inolvidable...). Esperemos que los conductores sean comprensivos, porque muchas veces no entienden que la ciudad es de todos y por una vez se puede dejar el coche en casa.

Los cerditos voladores no participamos este año en la carrera, sino que una parte de la cofradía animará como público y la otra parte participará en el voluntariado, porque todas las manos son pocas en un evento que pretende ser referencia de las medias maratones del verano en el Norte de España.

Recorrido de las 21 lunas y media... por algún lugar nos encontraremos... ;-)

En esta semana, que se supone es de semi-descanso para los valientes participantes, tendremos los últimos entrenos y los últimos consejos para que la carrera de casa salga lo mejor posible.

Ayer los miembros de ULE Bierzo participamos en un entreno conjunto con la gente del gimnasio Uveo2 (uno de los patrocinadores de la escuela), bajo las órdenes de Alex Martínez, en el que realizamos un calentamiento por la vera del río, ejercicios de técnica de carrera y unos estiramientos, con una tertulia final en el que se dieron los últimos consejos.

El trabajo ya está hecho, ahora sólo queda disfrutar y divertirse...

¡Feliz semana y nos vemos en las 21lunas y media!

21lunas y media: Ponferrada corre la Media Maratón Nocturna

Permitidme que hable de mi libro... digo, de mi ciudad, Ponferrada. Una ciudad en la que cada vez hay más gente corriendo por sus parques, las avenidas, la orilla del río o el Monte Pajariel. La ciudad con tres pruebas atléticas: la milla urbana en Septiembre, la San Silvestre en Navidad y la Media Maratón Nocturna en julio.

Esta última se lleva celebrando desde hace cuatro años, con poca fortuna en su organización: problemas de tráfico, problemas de avituallamiento líquido y sólido (no hay agua para todos y ésta es del tiempo -vamos, caliente-), falta de protocolo (se entregaban los trofeos antes de que llegara el último corredor), retrasos de 30 minutos en el inicio de la carrera por empezar a dar los dorsales tarde... Sucesivos errores que hacían que los que nos visitaban no quedaran nada contentos y que se quedaran con pocas ganas de volver.

Este año, la organización del evento ha pasado a manos del Club UltraSport Team, que tiene ganas de hacer las cosas bien y que está sentando las bases para que esta prueba tenga el mayor de los éxitos: homologación de la prueba por la RFEA, web del evento, recorrido por los puntos más atractivos de la ciudad, información completa del mismo, carrera familiar de 3kms, ...

Cartel de la carrera

Esta semana fue presentado el programa de voluntariado de la carrera, ya que la labor de éstos es fundamental para que un evento deportivo se desarrolle correctamente. Una interesante opción para los que no pueden participar o, simplemente quieren echar una mano a través del voluntariado deportivo.

Desde aquí aplaudimos esta opción, ya que es otra manera de participar en el evento.

Más info en:
- Carrera
- Voluntariado

Inscripciones en:
- Championchipnorte

Búsqueda

 

Páginas vistas

La Cofradía del Trote Cochinero Copyright © 2011 | Tema diseñado por: compartidisimo | Con la tecnología de: Blogger